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Cuando el #alma necesita expresarse

Hoy me he enterado de algo que vendrá bien para aquellos que se niegan a externalizar sus emociones, los que siempre piensan en la compostura.

Siempre he dicho que si tenemos la facultad de reír y llorar ¿por qué privarnos de ello? Yo suelo reír con total desenfado, si he de reír una broma o un evento feliz lo disfruto al máximo, y si he de llorar, lloro con total libertad, no quiero guardarme en el corazón lágrimas que me hagan sentir frustrada o herida por mucho tiempo. Mejor las dejo correr y que las lleve el viento, suena poético, lo sé.

De todas maneras estudios recientes afirman que llorar le hace bien al alma. Esto no es nada nuevo, ya que seguro que tú lo has sentido por ti mismo, cuando agobiados por los problemas un día nos dejamos llevar por las lágrimas, cuando hemos perdido alguien que nos era importante, las lejanías, las cercanías que duelen, las frustraciones, las pequeñas victorias y las grandes derrotas, que hemos llorado, claro que sí…

Pero no es lo que debemos hacer según los que piensan insisto, que debemos ser siempre controlados, que las lágrimas son una debilidad… No pensemos tampoco en aficionarnos al llanto, la vida requiere también de entereza, pero cuando queremos llorar porque nos sentimos derrotados, por qué no dejar que esas lágrimas nos liberen del sentimiento, por qué negarle a la felicidad, unas lágrimas que siempre emanan fácilmente y que luego parecen extinguirse sin más… Dicen que después de la tormenta viene la calma, llorar es saludable por cuanto nos libera de la frustración y el estrés, que lo dicen los expertos, y después de llorar seguro nos sentiremos mejor…

Aunque las cosas no cambien por una lágrima, siempre podemos y en eso estarán de acuerdo conmigo, retomar con más calma, el empeño de la vida…

Llora que es sano, y llora porque eso alivia el alma. “Emociones expresadas, emociones superadas” – 

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El #Duelo consta de unas serie de FASES

1. Desconcierto e incredulidad. Es la primera reacción ante la noticia: “Esto no me está pasando a mi”. Es la negación de la realidad, un alejamiento del hecho para intentar paliar los efectos del acontecimiento.

 2. Tristeza profunda y agresividad. Se producen reacciones de ira y descontento, incluso ante quienes les rodean, angustiados por ser el protagonista de una desgracia.
 
3. Desesperación y depresión. Con apatía, tristeza y fragilidad, nos vamos haciendo a la idea de una pérdida irreversible. Es la silenciosa resignación.
 
4. Aceptación y paz. Va reapareciendo la necesidad de centrarse en las actividades cotidianas, de abrirse a las relaciones sociales. No obstante, nunca se vuelve al estado anterior a la pérdida.
 
Todas las pérdidas precisan de este proceso, que tiene una duración que oscila entre los 6 meses y los 3 años, aproximadamente, dependiendo de varios factores:
 
• Del grado o importancia de la relación.
 
• Del apoyo social. Una persona que cuenta con amigos o familiares que le quieren y le entienden, con los que se siente apoyado y comprendido, tendrá más facilidad para amortiguar el dolor.
 
• De la personalidad. Hay personas que sienten las cosas, tanto las alegrías como las tristezas de forma muy intensa, mientras que otras tienen mayor contención. De la misma forma, hay quienes tienen una mayor facilidad para profundizar en continuos pensamientos catastróficos, profundizando en la espiral de dolor.
 
• De la confianza y autoestima. Un nivel alto de autoestima o confianza nos ayudará a no tener pensamientos autodestructivos ni de acontecimientos catastróficos.
 
• De la forma de afrontar los problemas. Muchas personas son capaces de evaluar la situación y buscar apoyo emocional.
 
Si te encuentras sumergido en este proceso y necesitas ayuda profesional, no dudes en ponerte en contacto conmigo.
 
Ciara Molina
 Psicóloga Cognitivo Conductual especialista en Gestión Emocional.

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Verdadero sabiduría

Duele amar a alguien y no ser correspondido, pero lo mas doloroso es amar a alguien, y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes, tal vez Dios quiere que conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin, cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo.

Una de las cosas mas tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y solo por darte cuenta que al fin no es para ti y lo tienes que dejar ir.

Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que, no sabemos lo que hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos. Darle a alguien todo tu amor nunca es seguro de que amarán de regreso, pero no esperes que te amen de regreso, solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo.

Hay cosas que te encantaría oír, y que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo para no oír las de aquel que las dice desde su corazón.

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar, nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando.

Nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir. El amor llega a aquel que espera, aunque lo hayan decepcionado, a aquel que aun cree, aunque antes haya sido traicionado, aquel que todavía necesite amar, aunque haya sido lastimado y aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo. El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos y no tratarlos de voltear con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos.

No vayas por el exterior, este te puede engañar. No te vayas por las riquezas porque aun eso se pierde, ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan sólo una sonrisa para hacer que un dia oscuro brille. Espero encuentres a aquella persona que te haga sonreír…

Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto en sueños, que quieres sacarlos de tus sueños y abrazar con todas tus fuerzas. Espero que sueñes con ese alguien especial y que ese alguien especial sueñe lo que quieres soñar. Ve por donde quieres ir. Se lo que quieres ser, porque tienes tan sólo una vida y una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer.

Espero que tengas suficiente felicidad para hacerte dulce, suficientes pruebas para hacerte fuerte, suficiente dolor para mantenerte humano, suficiente esperanza para ser feliz, las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo.

La felicidad espera aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan, porque sólo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas. No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón.

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Motivación para el cambio

Existen aspectos en la vida de las personas que pueden ser cambiados si existe la voluntad de hacerlo. No todo se puede cambiar, pero algunas cosas sí pueden serlo cuando la persona se decide a poner el empeño necesario. Para ello tiene que haber un motivo, que no siempre es fácil detectar. Las personas que deciden emprender una transformación en sus vidas, generalmente lo hacen por exigencias de su propio crecimiento personal, exigencias que se manifiestan por la aparición de necesidades que antes no existían y que impulsan a la persona a efectuar modificaciones en su manera de vivir.

La motivación para hacer algo es siempre satisfacer alguna necesidad y las necesidades de las personas van cambiando a medida que van recorriendo las etapas del desarrollo personal, que no siempre se corresponden con las transformaciones físicas que experimenta el cuerpo. Si estás experimentando la necesidad de introducir cambios en tu vida, es porque estás entrando en una nueva etapa de desarrollo, con nuevas exigencias, no importa cuál sea la edad que tengas. Hay personas que se desarrollan más pronto, otras más tarde y algunas que no se desarrollan nunca, que quedan estancadas.

El tema del crecimiento personal no es tan divulgado como el de las enfermedades mentales, por lo que a las personas a veces le sorprende cuando experimentan trastornos que antes no tenían y piensan si no estará fallando su salud mental. Por supuesto que ante una alteración de la psiquis, cuando aparecen, por ejemplo, angustias y preocupaciones que antes no se tenían, nunca está de más hacerse asesorar por un especialista, pero siempre sin dejar de lado la posibilidad de que se trate de un fenómeno propio de la evolución que nos lleva a tratar de satisfacer necesidades que antes no sentíamos.

La realidad del cambio que las personas experimentan por la simple acción del tiempo ha dado lugar al conocido concepto de las “crisis de la vida”. Originariamente se habló de la crisis de la mitad de la vida y luego esta idea se ha ido expandiendo para abarcar varias “crisis” que marcan el paso de una etapa de desarrollo a otra. A la idea de crisis se le asigna siempre un significado negativo con el que se da a entender que es una fase en la que la persona experimenta un nivel de angustia mayor de lo normal. Esto es natural dado que la crisis implica el paso de un estado conocido a otro desconocido y es la incertidumbre que esto genera lo que produce el aumento de la angustia.

Lo que debes saber es que si, por el temor a lo desconocido, te rehusas a llevar a cabo los cambios que tu desarrollo te está exigiendo, te estás haciendo violencia a ti mismo y, por más que lo intentes, nunca vas a poder volver al estado en que te encontrabas antes. Aunque exteriormente consigas presentar una apariencia de que todo sigue igual, va a haber una parte oculta de ti que va a quedar insatisfecha y que te va a impedir alcanzar la felicidad que podrías tener.

Un factor que contribuye a empeorar las cosas es el de que todas las personas no maduran o se desarrollan al mismo tiempo, debido a factores genéticos y ambientales. Esto hace que cuando una persona está lista para pasar de una etapa a otra de su vida, las otras personas que la rodean pueden o no acompañarla en este cambio. Puede ocurrirte que cuando estás sintiendo nuevas necesidades, avizorando nuevos horizontes, tus amigos o tu pareja no entiendan qué es lo que está pasando, porque para ellos ese momento todavía no llegó.

Cuando se presenta la situación de que nuevas perspectivas se te abren y los otros todavía no alcanzan a percibirlas, puedes a veces llegar a una solución de compromiso que atienda a tus necesidades personales. No siempre es necesario romper con los que te rodean, ni tampoco enojarte con ellos porque no te comprenden. Puedes tratar de seguir un curso intermedio en el cual emprendas algunas nuevas actividades, sea o no que te acompañen, y al mismo tiempo continuar manteniendo parte de tu antiguo estilo de vida. Un salto al vacío nunca es recomendable.

¿Cuáles son las características del pasaje a una etapa superior de desarrollo? Un aspecto que se va incrementando a medida que la persona evoluciona es el de la comprensión. Tomando un ejemplo sencillo, tú comprendes que dos más dos son cuatro, y que dos más tres son cinco. Si te preguntaran cómo te das cuenta de eso, dirías que es obvio, que no necesita demostración. Sin embargo estás olvidando que hubo una etapa de tu vida, cuando eras muy pequeño, en que esos resultados no te parecían tan obvios y en que ni siquiera entendías lo que era una suma.

De manera similar, la persona que ha evolucionado contempla con comprensión la conducta de las otras personas que se encuentran en una etapa inferior, dándose cuenta de que obran de la manera que lo hacen porque no pueden hacerlo de otra manera. O sea, que su comportamiento es “obvio”, teniendo en cuenta la etapa de desarrollo en que se encuentran. Por esto es que se acostumbra decir que comprender es perdonar, porque si uno comprende que determinada persona se conduce de la única manera que le es posible, uno no puede sentir ira o resentimiento hacia esa persona, aunque su comportamiento no sea el que uno desearía.