En qué te conviertes 

En qué te conviertes 

Cuenta la leyenda que había una mujer que solía creer en las promesas que se hace la gente, solía andar por la vida despreocupada, solía ser confiada y segura. Pensaba que si ella quería a alguien, esa persona la iba a querer y corresponder del mismo modo; ella tenía la fuerte convicción de ser de un sólo hombre y luchar por amor… Y entonces, se destruyó.
Un día cualquiera encontró mensajes, mensajes a otras mujeres, mensajes de sus amigos hablando de otras mujeres. Lo enfrentó, -“ni siquiera me acosté con ella porque fue en la alberca”-, respondió él; ella se rompió, y se rompió para siempre. Las promesas de pronto le parecieron solo palabrerías y el amor se convirtió en una palabra que nunca pudo pronunciar igual. No supo mirar, no supo escuchar, no supo andarse con cuidado, incluso sabiendo que Judas había sido alguna vez apóstol, y al final terminó siendo un traicionero.
Tienen que saberlo, cuando uno promete ser de una persona, y rompe esa promesa, incluso los vestigios más preciosos, se derrumban. Llueve, se inunda el alma entera, se enferma, y donde en algún momento hubo luz, de pronto habita la obscuridad, y nunca nada vuelve a ser igual. El dolor es real, y el corazón deja de latir con la misma fuerza. Aquella mujer se aisló, vivió debajo de cielos grises y tormentas nocturnas; ¿de dónde brotaban tantas lágrimas? Parecían infinitas, parecía no haber fin.
El tiempo pasó, volvió a abrir su corazón, pero nunca totalmente, siempre dentro de su cabeza había un pensamiento: “anda con cuidado, mujer”. No daba más, no esperaba más, las canciones de amor dejaron de tener sentido y las palabras también. Se hizo una promesa, ser fiel a ella misma, y así fue… Su mundo trataba de ella, ella, y solamente ella, ahorrándose así decepciones, corazones rotos, y así no tener que lidiar con algún fracaso emocional.
Por supuesto, conoció a más hombres, la escucharon, los escuchó, pero ¿Dónde había quedado la emoción? No existía más, únicamente había lugar para pensamientos que la cuidaban, que la mantenían a salvo, pero lejos de volver a entregarse completamente.
¿Cómo revives un alma desesperanzada?, ¿cómo haces que vuelva a confiar y a querer entregarse aunque sea solo un poco?, ¿cómo haces que se comprometa y quiera con la misma intensidad que alguna vez hizo? No tengo la respuesta; aquella mujer se perdió, no sé si para siempre, a veces parece que si. Es lejana, fría, aún le queda bondad, y a veces pareciera que siente las ganas de volver a amar, a veces pareciera que esa mujer quiere volver, yo siempre le pido que vuelva, que aún podemos volver a empezar.
La quiero de vuelta, quiero sentir que el amor me consume, quiero que ella se enamore sin miedo, sin esperar lo peor de la gente, quiero a aquella mujer que creía en verdad, que intentaba una y otra vez, no la quiero perder, ella es real, ella no es esto, no es lo que me convertí. Quiero a mi vieja yo de vuelta, quiero creer que la puedo recuperar incluso cuando el mundo es un lugar rígido donde falta gente que sepa del verdadero amor.
Me quiero de vuelta, quiero mis esperanzas de vuelta, quiero dejar de ser presa de la desconfianza. Quiero dejar de jugar, de andar en romances efímeros y vacíos. Me quiero de vuelta, porque aunque alguien me falló, el amor no lo hizo, y debo creer que debajo de las estrellas hay alguien hecho para mi, no para validar mi existencia, sino para complementarla; alguien que sea penicilina y cure este desastre, alguien que sea paciente y sepa que, cómo las flores, con cuidados, puedo convertirme en la más hermosa rosa.
Texto de Arte Jiménez 

Existe la infidelidad emocional?

Existe la infidelidad emocional?

Solemos asociar la palabra infidelidad con el hecho de que nuestra pareja tenga un contacto sexual con otra persona, pero desde hace ya un tiempo se empieza a hablar de otro tipo de infidelidad, la llamada Infidelidad Emocional.

¿QUÉ ES LA INFIDELIDAD EMOCIONAL?
Según el psicólogo Giorgio Agostini, se trata de “una especie de infidelidad platónica, en la cual se siente que el compromiso de comunicación se da con otra persona y no con su pareja”. De repente nos descubrimos dentro de una complementariedad de pensamiento y sentir, con alguien que no es la persona con la que compartimos la vida.

No acabo de estar muy de acuerdo con el término infidelidad, más bien se trataría de un problema de incomunicación en la pareja. Una incomunicación mal gestionada que al final hace que se busque cierta vía de escape con personas afines a nosotros mismos. Por tanto la solución a este malestar no estaría tanto en reprochar la conducta de tener una buena relación con otra persona por la que se podría sentir atraída, sino en sentarse a hablar y estudiar por qué en la nuestra eso no sucede.

El amor no es posesión, es libertad, confianza y entendimiento.

¿TÚ QUÉ OPINAS?

CIARA MOLINA
Psicóloga Cognitivo-Conductual especialista en Gestión Emocional

7 actitudes que acaban con una pareja. #actitudes

7 actitudes que acaban con una pareja. #actitudes

“Lo que llamamos amor es sólo apasionamiento. Comienzas a amar a alguien. Si ese alguien llega a ser totalmente tuyo, el amor pronto morirá; pero si se presentan obstáculos, si no puedes tener a la persona que amas, el amor se hará más intenso. Mientras más obstáculos existan, más intensamente será experimentado el amor”, señala el gurú oriental Osho.

Pero el pensador asegura que si el amor muere en algún momento de la relación, es porque éste nunca existió. Es decir que, a pesar de que leas esta nota con el fin de evitar tener alguna de las siete actitudes que destruyen el amor, hay cuestiones que no se pueden evitar.

Durante los primeros tres meses todo parece perfecto, la novedad de conocer a la otra persona y de que ambos se sientan queridos es indestructible. Pero el tiempo pasa y comienza a surgir dentro de la relación los verdaderos “yo”.

Una encuesta realizada por el sitio de Internet “Terra” a un grupo de parejas determinó las acciones que rompen los lazos de amor. A continuación, las claves para que puedas evitarlas.

1- La desconfianza: No hay nada peor que sentir que uno duerme con el enemigo, con aquella persona que no puede dejar sola en una fiesta o bar porque se encara lo que venga. Es imposible mantener una relación en estas condiciones porque termina enfermando de celos al otro.

2- Las mentiras: Este es el paso anterior de la desconfianza, una consecuencia de… Y cuando uno descubre que el otro le mintió, nada, ni las más largas discusiones sobre el tema pueden remendar la herida.

3- Los celos: Son los motivos más comunes de la separación de una pareja, porque matan la pasión y la personalidad de la persona celada. Y por lo general, son difíciles de modificar.

4- La infidelidad: Una vez que alguno de los dos estuvo con otra persona y se sincera, la relación nunca vuelve a ser la misma, a pesar de los esfuerzos.

5- La rutina: Según Terra, la mayoría de los entrevistados coincidieron en que uno de los temores más grandes es hacer de por vida lo mismo, todos los días con la pareja. La idea es tratar de innovar, en todo sentido.

6- La incompatibilidad sexual: Muchos matrimonios se divorcian porque no logran conectar sexualmente con su pareja. La química y la atracción física es un baluarte importantísimo.

7- La indiferencia: Una actitud típica de muchos hombres que, por lo general, son machistas, y tienen a su lado a una mujer pero, cuando están con sus amigos, no le hablan ni la miran, y crean un distanciamiento tan profundo que después es imposible de remediar.

Celos y desconfianza. Cómo afectan a la pareja.

Celos y desconfianza. Cómo afectan a la pareja.

A continuación veremos que nos dicen la psicóloga Patricia Faur sobre cómo los celos y la desconfianza pueden afectar la relación de pareja e incluso llegar a destruirla.

Los celos y la desconfianza afectan a la pareja de una manera devastadora.

Yo te diría que la confianza es el pilar sobre el que se construye una relación, entonces cuando ésta se empieza a resquebrajar, comienza una escalada de sospechas que arrastra muchas otras cosas como el control, persecuciones, presunciones y acusaciones.

Todo esto va generando una situación de estrés, angustia, miedo e incertidumbre en la relación.

Y la incertidumbre como decimos siempre, tiene que ver con la angustia. Así que los efectos son muy nocivos.

¿Los celos y la desconfianza pueden llegar a destruir una relación de pareja?

Cuando en realidad las conductas que se desprenden de esos celos son absolutamente desproporcionadas, cuando empiezan a ser obsesivas, irracionales.

Y te diría que cuando la palabra del otro perdió valor y no me alcanza como evidencia.

Si a mí no me alcanza con preguntarle al otro

“Tú me engañaste?”… entonces empiezo a investigar, me transformo en un detective y busco evidencias en el chat, en el mail, en el Facebook, en el celular… me pongo obsesiva, y lo que le estoy diciendo al otro es “no te creo”, con lo cual el otro también perdió toda herramienta posible.

Y si ya no tiene la palabra, si yo no creo en su palabra…

¿Cómo me lo demuestra? Y ahí la relación se empieza a quebrar.

Fuente: psicóloga Patricia Faur