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El Yoga TEXTOS

Ética de Ananda Marga #Yoga

 

A fin de proveer de una guía práctica para la conducta humana, en Ananda Marga se respetan diez principios éticos denominados Yama y Niyama. Estos principios están extraidos de la antigua tradición del yoga y fueron perfeccionados y adaptados por Shrii Shrii Anandamurti para que puedan ser practicado por todas las personas, más allá de la época y el lugar en que vivamos.

Yama, que literalmente significa “control”, consta de cinco partes relacionadas con la sociedad y el mundo objetivo. Yama acentúa las obligaciones para con los demás y expresa la idea de que cada ser viviente es parte de la misma conciencia infinita; que todas las entidades son parte de la misma familia. Dañar a otro es dañarse a si mismo.

Niyama (se pronuncia niiama) que significa “autorregulación”, también consta de cinco partes y se refiere al mantenimiento del equilibro mental y la armonía personal.

Para el aspirante espiritual Yama y Niyama son esenciales para la práctica de la meditación.


YAMA

1) NO DAÑAR INTENCIONALMENTE, ni con la acción ni con la palabra ni con el pensamiento. Este principio no se contradice con la autodefensa ni con el uso eventual de la fuerza para proteger a otros. Lo importante es tener presente que todas nuestras acciones deben tender al bienestar colectivo y nunca deben ser motivadas por sentimientos egoístas o por el deseo de dañar. Nombre sánscrito: Ahimsa (ajimsa).

2) RESPETAR LA VERDAD, tomando en cuenta el modo y el momento para expresarla y utilizando las palabras de manera benevolente y considerada. La clave es tomar en cuenta el bienestar ajeno y no el propio. Nombre sánscrito: Satya (satia).

3) NO TOMAR LO QUE NO NOS PERTENECE, ni pensar en hacerlo. También se debe evitar ser un impedimento para que cada uno tenga lo que legítimamente le corresponde. Nombre sánscrito: Asteya (asteia).

4) NO ACUMULAR BIENES MATERIALES EXCESIVOS o innecesarios para llevar una vida digna. Además de resultar una carga para nuestra mente, lo que tenemos de más muchas veces otros lo tienen de menos. Esto se debe a que los bienes materiales son limitados. Nombre sánscrito Aparigraha (aparigraja).

5) MANTENERNOS CONECTADOS CON LA ENTIDAD UNIVERSAL (Brahma). Esto se logra recordando que nosotros mismos, y todo lo que nos rodea, somos diferentes expresiones de la única Conciencia Universal. No solamente hay que recordarlo, sino que también debemos relacionarnos con todo y con todos de manera respetuosa y espiritual. Nombre sánscrito: Brahmacharya (bramacharia).


NIYAMA

1) MANTENER LA PUREZA Y LA LIMPIEZA de la mente, del cuerpo y del ambiente. Lo más importante es la higiene mental, que se mantiene cultivando pensamientos nobles y altruistas, haciendo servicio social y ayudando a todos con lo mejor de nuestras capacidades. El sentimiento que más contamina nuestra mente y nuestro corazón es el egoísmo. Nombre sánscrito: Shaoca (saucha).

2) MANTENER LA SERENIDAD MENTAL Y EL CONTENTAMIENTO. Para lograr esto hay que recordar en todo momento que somos seres espirituales con una meta de vida trascendente; la realidad material cambia permanentemente, pero nuestra mente debe permanecer fija y estable, observando siempre la meta espiritual, como un faro en medio de una tormenta. Nombre sánscrito: Santos’a (santosha).

3) ALIVIAR EL SUFRIMIENTO AJENO mediante el sacrificio personal. Hay muchas formas de ayudar y de hacer servicio, pero este servicio es específicamente el realizado con verdadero esfuerzo y entrega de uno mismo. Esto tiene un fuerte efecto positivo en nuestra mente, por eso se lo considera una práctica interna y personal, más allá del efecto externo constructivo que tenga nuestro servicio. Nombre sánscrito: Tapah (tapajá).

4) ESTUDIAR Y COMPRENDER TEMAS ESPIRITUALES. Es el esfuerzo por comprender profundamente los temas relacionados con nuestro desarrollo espiritual, acostumbrando a la mente a reflexionar sobre este aspecto fundamental de nuestra vida. Esto se hace generalmente mediante la lectura y compensa los efectos negativos que produce la atención permanente sobre asuntos materiales, a la que dedicamos gran parte de nuestra vida. Nombre sánscrito: Sva’dhya’ya (suadiaia).

5) ACEPTAR A LA ENTIDAD SUPREMA como refugio y meta de la vida. Es establecerse en una ideación Cósmica y tomar al Ser Supremo como único ideal y meta de nuestra vida. El destino final de nuestra existencia es fundirnos con el Absoluto, volver a nuestro verdadero origen. Se refiere también a la primera lección de meditación que se enseña en Ananda Marga, porque precisamente su objetivo es alcanzar ese estado de unión espiritual con lo Infinito. Nombre sánscrito: Ishvara Pranidhana (isuara pranidan).

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El Yoga La Alimentación TEXTOS

Las tres #gunas y la alimentación para la práctica de #YOGA

Según el Bhagavad Ghita, uno de los textos sagrados de la India, existen tres tipos de dietas que se clasifican según sus cualidades o gunas: satva (pureza), rajas (actividad, pasión) y tamas (oscuridad, inercia).

Los alimentos clasificados como sátvicos incluyen: cereales, vegetales, legumbres, nueces, semillas, frutas secas, frescas y zumos, hierbas e infusiones, así como lácteos y miel.

Los excitantes de toda índole, entre los que se encuentran la cebolla, el ajo, el rábano, el té y el café, así como las comidas procesadas y enlatadas son llamados rajásicos. Quienes practican hata yoga deben evitarlos, puesto que excitan e irritan.

Los alimentos tamásicos estimulan la pereza y la torpeza, dificultando los propósitos y las motivaciones. Acentúan la tendencia al aislamiento y la depresión. La renuncia a este tipo de comida es uno de los primeros cambios que los estudiantes de hata yoga deben hacer en sus vidas. La carne, pescado, bebidas alcohólicas y drogas y tabaco son considerados tamásicos.

Fte. yoga en casa

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El Pensamiento El Yoga La Felicidad La Meditación TEXTOS

Mente Clara… Para que??

Percibir Claramente… ¿Para qué?

A esta altura en Occidente ya muchas personas saben que el Yoga no se trata de un culto a la forma sino de un estado de nuestra Mente.En todo caso, las formas son tan sólo el medio para lograr ciertos objetivos muy necesarios si queremos ocuparnos de conocer, comprender y refinar nuestra Mente.

Para el yoga hay diferentes tipos y niveles de mente. Los dos tipos de mente que más operan en lo cotidiano se refieren a la mente ligada a los sentidos y al ego.

El estado de yoga alude a una mente más profunda que cualquiera de estas dos pero para poder entender eso, necesitamos revisar uno de los procesos más fuertes desde donde conocemos el mundo: la identificación.Nuestra primera y fundamental identificación es con nuestro nombre.

Desde que nacemos, inclusive en las panzas de nuestras madres, somos objeto de proyecciones e identificaciones que van conformando nuestra “identidad”. Esa “identidad” se va llenando de rótulos, etiquetas, nombres, roles, cargos, valores, títulos, etc. tanto desde la visión que recogemos desde afuera como la que vamos espejando de nosotros mismos.

Podemos ser: “Anastasia”, “médica pediatra”; “de nacionalidad rusa”, “con un nivel socioeconómico holgado”, “la hermana de”, “jugadora amateur de tenis”, “buena persona”, “madre de”… y así seguir llenando casilleros hasta la eternidad. Hacernos cargo de estos rótulos forma parte del juego inevitable para interactuar y vivir en sociedad (al menos, el único que conocemos hasta ahora, mientras el mundo es mundo).

Ese juego tiene sus propias reglas basadas en la comunicación y el lenguaje. El problema  surge cuando nos olvidamos que ese juego es tan sólo un aspecto (un juego) de la realidad (Verdad). Aquí es cuando los Yoga Sutras nos asisten para recordarnos que, más allá de nuestras proyecciones e identificaciones, existe la posibilidad de percibir las cosas tal cual son. Esto es, percibir de manera pura y sin aditamentos, sin la mezcla de nuestra imaginación y nuestra memoria; ambas soportadas por los patrones desde donde aprendemos, conocemos y accionamos en lo cotidiano.

Pero entonces, si nos resulta vital asumir una “identidad” para vivir en sociedad, ¿por qué nos sería útil “percibir las cosas tal cual son”? Porque sufrimos.

¿Y por qué sufrimos? Porque la ignorancia (en gran parte sostenida por el proceso de identificación) nubla nuestro potencial de percepción y nos inhabilita para conectarnos con nosotros y con el mundo desde otro lugar.

¿Cuándo y de dónde surge esa ignorancia? Existe desde que nacemos y su esencia está ligada a la inexorable transitoriedad de la materia y al principio del Cambio permanente (aclaración necesaria: responden los Yoga Sutras desde mi comprensión, siempre en vías de ser refinada).

Pienso en el siguiente ejemplo: Anastasia, como cualquier ser humano, sabe desde siempre que va a morir. Es inevitable. Por lo tanto, mientras vive, siente la urgente necesidad de aferrarse a las cosas, a las relaciones, al conocimiento. Por muchos momentos juega el juego de la eternidad desde su condición humana.

Sin embargo, por más que evite recordarlo, sabe que acumular objetos materiales, títulos y valores, no compra al Tiempo (que se manifiesta en la inevitable caducidad de su cuerpo físico, las pérdidas de seres queridos o simplemente en algo tan nimio como los trastornos cíclicos de su estado de ánimo). Y entonces, se frustra, sufre.

¿Qué propone el Yoga? Limpiar nuestra mente (incluye muchas capas que van desde nuestros sentidos hasta nuestras emociones y recuerdos más primitivos). En la medida que esto sucede, también sucede: la conexión profunda y sin distracciones con un foco; el conocernos en profundidad; la unión con nosotros mismos; la percepción correcta y completa de las cosas y del mundo; la Entrega (para algunos puede ser a Dios y para otros a una Ley Universal o a lo que fuera).

La consecuencia de este proceso que ES YOGA está siempre asociado a expresiones donde surge la Luz. Luz que disipa oscuridad (ignorancia) y luz que expresa una alegría más allá del Tiempo y el Cambio. Es bien interesante porque, según los Yoga Sutras, esa luz siempre surge desde nuestro propio interior; se revela desde adentro hacia fuera…

¿Cómo se limpia esa mente para percibir claramente? Con Meditación. Ese es el fin último del Yoga. Sólo que también queda claro que, mientras jugamos nuestro propio juego, resulta casi imposible situarnos afuera de los propios patrones desde donde “jugamos”.

Y si no identificamos esos patrones, no podemos cambiarlos. Y si no podemos cambiar eso, no podemos refinar nuestra percepción (porque siempre estaremos proyectando/jugando). Ergo: seguiremos sufriendo. Quizás, cada vez más.Entonces,

¿Por dónde arrancamos? Cómo cualquier situación en la que estamos totalmente involucrados y alguien, desde afuera, nos da una nueva visión de las cosas; de la misma forma necesitamos a alguien “externo” que nos guíe para identificar esos patrones que obstaculizan nuestra percepción. Estamos hablando de un maestro.

¿Cómo se da ese proceso? Cómo cualquier aprendizaje, también aquí se aplica la ley “de lo Grosero a lo Sutil”. Quizás en un comienzo, nuestra percepción se aclare para registrar qué alimentos nos resultan saludables y tal vez mañana, eso se traslade a un cambio de trabajo o a fortalecer nuestras relaciones humanas.

Quizás, más adelante se exprese en una conexión con nuestra existencia que se traduce en Alegría, más allá de todo cambio. En cualquier caso, lo que es seguro de este proceso es que llevará práctica// esfuerzo y entrega.

Todos los niveles de meditación profunda, aún cuando pueden ser niveles muy sutiles para nuestra comprensión hoy, siguen mencionando la necesidad de refinamiento y limpieza de nuestra mente; cada vez en capas y niveles más profundos y sutiles.

¿Cuándo es el momento de empezar? Esta pregunta se responde con otra pregunta… ¿Cuándo queremos aliviar nuestro sufrimiento?

Escrito por Gabriela Binello – Profesora Certificada del KHYF INDIA.

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El Trabajo El Yoga TEXTOS

Yoga antiestres: ejercicios para hacer en casa o en el trabajo

Tomate cinco minutos y combatí los dolores más frecuentes con esta técnica súper sencilla

Hay muchas formas de combatir el estrés provocado por el cansancio y la acumulación de preocupaciones. Pero hay algunos trucos sencillos que permiten relajarse y bajar las tensiones de la actividad diaria y que son muy beneficiosos para el cuerpo y la mente. ¡No llevan más de cinco minutos cada uno y pueden hacerse en cualquier lugar!

1. RESPIRACIÓN CONTROLADA

 

Los ejercicios respiratorios son una valiosa ayuda cuando deseamos relajarnos en momentos de tensión provocados por situaciones de estrés, presión o angustia. Y pueden realizarse en cualquier lado, incluso cuando se está manejando. En ese caso, para hacerlo correctamente, colocar las manos en la posición del 10 y el 2 en el reloj y llevar los hombros para atrás y para abajo.

Primero inspirar despacio y profundamente, cada vez un poquito más, hasta poder contar hasta tres. Luego, exhalar lentamente y tranquila. Después realizar una inspiración abdominal profunda, tratando de sentir cómo desciende el diafragma. Exhalar completamente. Relajar los hombros y la mandíbula (la boca se abre un poco). Repetir el ejercicio tres veces.

Tip: Postura correcta. De ser posible, realizarlo sentada, apoyando bien la espalda. La idea es que la caja torácica ascienda y descienda de una forma clara y perceptible.

2. ROTACIÓN RELAJANTE

 

Sentarse en el borde de la silla con los pies paralelos. Inhalar profundamente. Exhalar al mismo tiempo que se va rotando el torso y la cabeza hacia el lado izquierdo. Poner la mano izquierda sobre el respaldo y la mano derecha sobre la parte externa de la pierna. Sostener durante tres respiraciones largas. Repetir dos veces. Luego, realizar toda la secuencia para el otro lado.

Tip: Liberar la tensión emocional. No conviene quedarse con un enojo. Si no podés hablarlo, anotar lo que nos tiene mal es una forma sencilla de descargarse en un momento de angustia.

3. RELAX TOTAL

 

Mientras se inhala, extender los brazos hacia arriba hasta llegar a tocarse las manos. Luego, entrelazar los dedos y seguir estirando por encima de la cabeza hasta lo máximo posible, mientras se realizan respiraciones profundas. Volver a la postura inicial y repetir tres veces.

Tip: Sin dolor. La idea de estos ejercicios es estirar los músculos. No se deben realizar si se percibe dolor y ante cualquier duda es importante consultar a un médico o una profesora de yoga.

4. ESPALDA EN FORMA

 

Cualquier muro que se tenga a mano sirve para realizar este ejercicio. Primero, pararse frente a una pared, dejando como distancia el largo de los brazos. Luego, apoyar las manos en la pared a la altura de los hombros. Caminar hacia atrás hasta que el torso quede paralelo al piso, bajando las manos lo que sea necesario. La cabeza debe quedar en la misma línea que la espalda, entre los brazos, para no lastimar las cervicales. Sostener 30 segundos. Desarmar la postura lentamente, vértebra por vértebra, lo último que sube siempre es la cabeza. Repetir tres veces.

Tip: Moderar la velocidad. Tratar de no correr de un lado a otro y concederse momentos de tranquilidad para pensar y descansar.

5. ESTIRAR LA COLUMNA

 

Se puede hacer en cualquier lugar, incluso en el baño, por eso, cada vez que sientas tensión en la columna, en la zona de los hombros o las cervicales, tomate cinco minutos. Parada, llevar los brazos detrás de la espalda, entrelazar las manos y juntar las palmas. Deslizar los hombros hacia abajo e ir inclinándose hacia delante lentamente, extendiendo los brazos hacia arriba. El torso debe acercarse lo más posible a las piernas, dejando relajada la columna vertebral. Con la cabeza hacia el piso, seguir estirando hasta llegar al límite de cada uno, pero sin sentir dolor. Hacer cuatro respiraciones profundas. Volver a la postura inicial. Repetir tres veces.

Tip: Cuidar la postura. Tratar de mantener la columna lo más derecha posible. Evitar hundir la cabeza entre los hombros..