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CUENTOS El Amor La Felicidad Las Mujeres TEXTOS

“Yo todavía tengo hambre, vamos a cenar?”

“Mi padre me decía que para hacer feliz a una mujer no hace falta mucho… es decir, – se explicaba mejor-, no se necesita mucho esfuerzo, pero se necesita mucha pasión.
No hace falta mucho dinero, pero necesitan de la creatividad.
Llévala a pasear, me decía.
Llévala a los callejones de la ciudad.
Llévala a mirar las cosas pequeñas, a ver cómo las viejitas riegan los balcones. Que las caminatas ayudan, también a enamorarse de más, me decía. Porque cuando se camina, los pensamientos estúpidos fluyen y sólo queda el presente, la belleza del día, ustedes dos.
Luego, llévala a tomar un aperitivo, me decía. Esa será la prueba del nueve. Tomar un buen aperitivo juntos, descansen de la caminata, beber y comer, ríanse, demonios…. hazla reír.
Y si después el aperitivo te dice:
“yo todavía tengo hambre, vamos a cenar?”
Entonces significa que esa persona está realmente bien contigo.
Es feliz, me decía. Porque una mujer, cuando está bien, siempre tiene hambre….”

Texto: Anónimo.

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CUENTOS El Amor Gene Bedley RECOMENDADOS! TEXTOS

Entonces DILO!

Una noche, tras haber terminado uno de los cientos de libros para padres y madres que he leído, me sentía un poco culpable porque el libro describía algunas estrategias de conducta que yo no usaba desde hacía tiempo. La principal era hablar con tu hijo y, al hacerlo, usar ese par de palabras mágicas que son «Te quiero». En el libro se insistía, una y otra vez, en que los niños necesitan saber que sus padres los aman, inequívoca e incondicionalmente.

Subí entonces al dormitorio de mi hijo y llamé a la puerta. Mientras golpeaba, lo único que se podía oír era su batería. Seguro que estaba, pero no me respondía. Entonces abrí la puerta y ahí estaba, lo encontré, con los auriculares puestos, escuchando una cinta y tocando la batería. Tras haber conseguido que advirtiera mi presencia, le pregunté si disponía de un momento.

—Claro que sí, papá —me dijo—. Para ti, siempre.

Nos sentamos y, pasados unos quince minutos de charla insustancial y vacilante, lo miré y le dije:

—Tim, realmente me encanta tu forma de tocar la batería.
—Oh, gracias, papá —respondió—. De veras te lo agradezco.

Me fui, diciéndole que ya nos veríamos y, mientras bajaba la escalera, me di cuenta de que había subido para darle un mensaje que finalmente no le había transmitido. Sentía que era realmente importante volver arriba y tener otra oportunidad de decirle ese par de palabras mágicas. Volví a subir las escaleras, llamé a Ja puerta y la abrí.

—¿Tienes un segundo, Tim?
—Claro, papá. Siempre tengo un segundo para ti. ¿Qué necesitas?
—Hijo, la primera vez que subí para compartir un mensaje contigo, me salió algo muy diferente, que en realidad no era lo que te quería decir. Tim, ¿recuerdas que tuve muchos problemas para enseñarte a conducir? Te escribía tres palabras y te deslizaba el papel debajo de la almohada, con la esperanza de que aquello fuera una solución. He cumplido mi papel de padre y expresado el amor que siento por mi hijo. —Finalmente, tras algunos rodeos y tonterías más, lo miré y le dije:

—Lo que quería que supieras es que te queremos.

Me miró y me dijo:

—Oh, gracias, papá. ¿Te refieres a mamá y a ti?
—Sí, a los dos, pero es que no lo expresamos bastante.
—Gracias, esto significa mucho para mí. Sé que me queréis.

Me di la vuelta y salí, pero mientras bajaba la escalera empecé a pensar:

«Resulta increíble… Ya he subido dos veces… sé cuál es el mensaje y, sin embargo, lo que le digo es otra cosa».

Decidí volver a subir inmediatamente para explicarle exactamente cómo me sentía. Quería que lo oyera directamente de mí, ¡y no me importa que mida un metro ochenta! Volví a subir y llamé a la puerta:

—¡Espera un momento! ¡No me digas quién eres! ¿Es posible que seas tú, papá?
—¿Cómo lo sabes? —pregunté, y él me respondió:
—Porque te conozco desde que eres padre, papá.
—Hijo, ¿tienes un segundo? —le pregunté entonces.
—Tú sabes que sí, de modo que entra. Me imagino que no me dijiste lo que querías decirme.
—¿Cómo lo sabes? —me asombré.
—Te conozco desde que me ponías los pañales.
—Bueno, pues es eso, Tim, lo que me he estado guardando. Sólo quería expresarte lo especial que eres para nuestra familia. No se trata de lo que hagas, ni de lo que hayas hecho, como todas las cosas que haces con el grupo de niños con los que trabajas en el centro. Es por lo que eres tú como persona. Te quiero y quería que supieras que te quiero, y no sé por qué me privo de decirte algo tan importante.

Me miró y me dijo:

—Vamos, papá, ya sé que es así, y realmente es muy importante oírtelo decir. Te agradezco mucho tus palabras y la intención con que las dices —y mientras yo me iba ya hacia la puerta, me preguntó si todavía tenía un segundo.

Yo empecé a pensar «Oh, no. ¿Qué será lo que quiere decirme ahora?», pero le dije:

—Claro que sí. Tú sabes que siempre estoy dispuesto a oírte. No sé de dónde sacan los chicos estas cosas… seguro que no puede ser de sus padres, pero me dijo:
—Papá, sólo quería hacerte una pregunta.
—¿De qué se trata? —pregunté, y él me miró y dijo:
—¿Has estado yendo a algún grupo de reflexión o algo parecido?

Aunque lo que yo estaba pensando era: «Oh, Dios, como cualquier chico de dieciocho ya me ha alcanzado», admití:

—No, pero he estado leyendo un libro que decía lo importante que es que uno les diga a sus hijos lo que realmente siente por ellos.
—Te agradezco que lo hayas hecho. Ya tendremos tiempo de seguir con el tema.

Creo que lo que me enseñó Tim esa noche es, fundamentalmente, que la única manera que tienes de entender el verdadero significado y propósito del amor es estar dispuesto a pagar el precio. Tienes que animarte a salir ahí fuera y a correr el riesgo de compartirlo.

Gene Bedley

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CUENTOS TEXTOS

Los #pavos no vuelan

Cuentan que un paisano se encontró en el campo, cerca de la cordillera de los Andes, un huevo muy grande. Nunca había visto nada igual, y decidió llevarlo a su casa.
–    ¿Será de avestruz? -preguntó su mujer-.
–    No, es demasiado abultado -dijo el abuelo-.
–    ¿Y si lo rompemos? -propuso el ahijado-.
–    Es una lástima. Perderemos una hermosa curiosidad -respondió cuidadosamente la abuela-.
–    Miren, se lo voy a colocar a la pava que está calentando los huevos.  Tal vez con el tiempo nazca algo -afirmó el paisano-. Y así lo hizo.

Cuenta la historia que a los 15 días nació un pavito oscuro, grande, nervioso, que con mucha avidez comió todo el alimento que encontró a su alrededor.  Luego miró a la madre con vivacidad y le dijo entusiasta:
–    “Bueno, ahora vamos a volar”.

La pava se sorprendió muchísimo ante la proposición de su flamante crío, y le explicó:
–    “Mira, los pavos no vuelan. A ti te hace mal comer apurado”.

Entonces todos trataron de que el pavito comiera más despacio, y en la medida justa.  Pero el pavito terminaba su alimento y les decía a sus hermanos:
–    “Muchachos, vamos a volar”

Todos los pavos le explicaban nuevamente:
–    “Los pavos no vuelan. A ti te hace mal la comida”.

El pavito dejó de hablar sobre volar, y creció y murió en la pavada general.  ¡Pero era un Cóndor! Había nacido para volar hasta los 7000 metros de altura, ¡pero como nadie volaba!

El riesgo de morir en la pavada general es muy grande.  ¡Como nadie vuela!  Muchas puertas están abiertas porque nadie las cierra, y otras puertas están cerradas porque nadie las abre.  El miedo a volar es terrible, pero la verdadera protección está en las alturas, especialmente cuando se tienen buenas alas.

Autor Desconocido   

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CUENTOS La Muerte La Vida Las Experiencias Las Personas TEXTOS

Prueba de #envejecimiento

Dos ancianos se encuentran hablando sobre el envejecimiento:

Mira, la peor parte se la llevan nuestras lindas mujeres.

Además, ellas siempre se negaran a admitir que envejecen y tratan por cualquier medio de esconder sus achaques.

Te cuento, he encontrado un buen truco para hacerles ver sus discapacidades por medio de un jueguito.

Si quieres saber si tu mujer se está empezando a quedar sorda, colócate a 10 metros de ella y hazle una pregunta.

Cuando veas que no te responde, acércate a 5 metros. Después a 2 metros y luego a 1 metro.

Ya no le quedara más remedio que darse cuenta que esta sorda.

El viejito encuentra que la idea es buena y cuando llega a casa se coloca a 10 metros de su señora y pregunta levantando la voz: “Cariño, ¿qué hay de cena?”

No recibe respuesta. Entonces se acerca a 5 metros y le pregunta de nuevo: “Cariño ¿qué hay de cena?”

No recibe respuesta por lo que decide acercarse a 2 metros: “Mi amor ¿que vamos a cenar?” Nada de nada.

Se acerca a 1 metro de ella y… “Mi vida ¿que vamos a cenar?”

Y la señora enfurecida: Te he dicho 4 veces que Pollo con Papas Fritas; ¿Estás Sordo o estás tonto?”

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CUENTOS El Desorden El Tiempo La Paciencia TEXTOS

Mientras #descansaba #afilaba el #hacha.

Un maestro y su discípulo se preparaban para cortar leña:        
El discípulo trabajó sin detenerse a descansar, y acumuló una gran pila de leños.
El Maestro en cambio, dividió el trabajo en 2 periodos, cortando leña durante 50 minutos y  descansando 10.
Al terminar, el Maestro reunió  una pila de leños mucho mayor.
El discípulo, extrañado por lo que acababa de suceder le preguntó:
 
-¿Cómo es posible que hayas juntado mas leños que yo si estuviste descansando varias ocasiones?

El Gran Maestro le contesto:  
-Mientras descansaba afilaba el hacha.

 

Fábula
 
Poseer paciencia, supone disponer de  la capacidad para soportar algo sin alterarse, ser portador de  una  habilidad para realizar trabajos complicados o minuciosos. Es saber esperar inteligentemente  cuando un deseo es muy anhelado.

Es disponer de la  lentitud adecuada,  para superar  lo que se hace con normalidad y convertirlo en extraordinario. La calma para poder soportar  situaciones difíciles y salir indemnes, también  indica paciencia, al igual que el  autocontrol  sobre  uno mismo.

Muchas de las virtudes más preciadas que poseemos los humanos (la generosidad, la tolerancia, la esperanza, la insistencia, la voluntad, el equilibrio, etc. están estrechamente relacionados con la paciencia.

Para ejercitarla, es necesario empezar por trabajarla  con uno mismo, puesto que en la actualidad nuestro modelo de vida se encamina a potenciar, el “Date prisa”, “Ahora mismo”, “Yo lo necesito primero”, sin valorar el esfuerzo y el tiempo que se necesitan  para conseguirlo.

A diario nos enfrentamos a situaciones que ponen a prueba nuestro autocontrol y nuestra paciencia. Practicarla nos ayuda a ejercitar la reflexión y evitar tomar decisiones equivocadas o irreversibles, cuando  en ocasiones puntuales somos impacientes y actuamos con pasión y sin detenimiento.

La paciencia nos aporta “equilibrio”, y el equilibrio suaviza nuestro carácter ayudándonos a soportar contratiempos con más fuerza y a soportar la tristeza de forma más realista, puesto que el sosiego neutraliza la ansiedad e  infunde una serenidad  para afrontar momentos de gran desesperación.

Saber esperar y entender que “las cosas” no dependen de nosotros “exclusivamente”, comprender que es necesario darles tiempo y que sucederán cuando sea el momento, es un ejercicio de paciencia que indica igualmente una cualidad de personas maduras. 

Tal vez podamos reflexionar ante la idea, de cómo resultarían las situaciones cotidianas (las perdidas económicas, los atascos de tráfico, las desgracias personales, la enfermedad, el mal tiempo, los olvidos , las discusiones, etc.) en caso de afrontarlas con paciencia. 

Una paciencia,  que desarrolle aptitudes para identificar y solucionar los problemas de manera  armónica, con una correcta y templada interpretación’, y una conducta acorde a cada situación, con la tolerancia suficiente para no producir daños externos,   y con la seguridad de que la PACIENCIA ES UN OBJETIVO posible de trabajar y de alcanzar. – See more at: http://lamenteesmaravillosa.com/dormir-y-afilar-el-hacha#sthash.O00HkyEo.dpufUn maestro y su discípulo se preparaban para cortar leña:        
El discípulo trabajó sin detenerse a descansar, y acumuló una gran pila de leños.
El Maestro en cambio, dividió el trabajo en 2 periodos, cortando leña durante 50 minutos y  descansando 10.
Al terminar, el Maestro reunió  una pila de leños mucho mayor.
El discípulo, extrañado por lo que acababa de suceder le preguntó:
 
-¿Cómo es posible que hayas juntado mas leños que yo si estuviste descansando varias ocasiones?
El Gran Maestro le contesto:
 
-Mientras descansaba afilaba el hacha.
                                                                                                                                                             Fábula
 
Poseer paciencia, supone disponer de  la capacidad para soportar algo sin alterarse, ser portador de  una  habilidad para realizar trabajos complicados o minuciosos. Es saber esperar inteligentemente  cuando un deseo es muy anhelado.

Es disponer de la  lentitud adecuada,  para superar  lo que se hace con normalidad y convertirlo en extraordinario. La calma para poder soportar  situaciones difíciles y salir indemnes, también  indica paciencia, al igual que el  autocontrol  sobre  uno mismo.

Muchas de las virtudes más preciadas que poseemos los humanos (la generosidad, la tolerancia, la esperanza, la insistencia, la voluntad, el equilibrio, etc. están estrechamente relacionados con la paciencia. Para ejercitarla, es necesario empezar por trabajarla  con uno mismo, puesto que en la actualidad nuestro modelo de vida se encamina a potenciar, el “Date prisa”, “Ahora mismo”, “Yo lo necesito primero”, sin valorar el esfuerzo y el tiempo que se necesitan  para conseguirlo.

A diario nos enfrentamos a situaciones que ponen a prueba nuestro autocontrol y nuestra paciencia. Practicarla nos ayuda a ejercitar la reflexión y evitar tomar decisiones equivocadas o irreversibles, cuando  en ocasiones puntuales somos impacientes y actuamos con pasión y sin detenimiento.

La paciencia nos aporta “equilibrio”, y el equilibrio suaviza nuestro carácter ayudándonos a soportar contratiempos con más fuerza y a soportar la tristeza de forma más realista, puesto que el sosiego neutraliza la ansiedad e  infunde una serenidad  para afrontar momentos de gran desesperación.

Saber esperar y entender que “las cosas” no dependen de nosotros “exclusivamente”, comprender que es necesario darles tiempo y que sucederán cuando sea el momento, es un ejercicio de paciencia que indica igualmente una cualidad de personas maduras. 

Tal vez podamos reflexionar ante la idea, de cómo resultarían las situaciones cotidianas (las perdidas económicas, los atascos de tráfico, las desgracias personales, la enfermedad, el mal tiempo, los olvidos , las discusiones, etc.) en caso de afrontarlas con paciencia. 

Una paciencia,  que desarrolle aptitudes para identificar y solucionar los problemas de manera  armónica, con una correcta y templada interpretación’, y una conducta acorde a cada situación, con la tolerancia suficiente para no producir daños externos,   y con la seguridad de que la PACIENCIA ES UN OBJETIVO posible de trabajar y de alcanzar. – See more at: http://lamenteesmaravillosa.com/dormir-y-afilar-el-hacha#sthash.O00HkyEo.dpuf

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CUENTOS El Amor RECOMENDADOS! TEXTOS

N.T.O.C.Y.T.A.

Si no es uno de los cuentos más lindos que leí hasta ahora, pega en el palo… no dejen de leerlo. Vale la pena!!

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N.T.O.C.Y.T.A.

Mis abuelos ya estaban casados hacía mas de cincuenta años y continuaban jugando al juego que habían iniciado cuando comenzaron su noviazgo.

La regla del juego era que uno tenía que escribir la palabra “Ntocyta” en un lugar inesperado para que el otro la encuentre y así quien la encontrase debería escribirla en otro lugar y así sucesivamente. Ellos se alternaban dejando “Ntocyta” escrita por toda la casa, y así que cuando uno la encontraba, era su momento de esconderla en otro lugar para que el otro la encuentre. Ellos escribían “Ntocyta” con los dedos en el azúcar dentro del azucarero o en el pote de harina para que el próximo que fuera a cocinar la encuentre. Escribían en la ventana empañada por lo sereno que daba para el patio donde mi abuela nos daba torta que ella hacia con tanto cariño. “Ntocyta” era escrita en el vapor dejado en el espejo después de un baño caliente, donde la palabra iría a aparecer después del próximo baño. Una vez, mi abuela hasta desenrollo un rollo entero de papel higiénico para dejar “Ntocyta” en la última hoja y enrolló todo de nuevo.

No había limites para donde “Ntocyta” pudiera surgir. Pedacitos de papel con “Ntocyta” garabateado aparecían enrollados al volante del coche que ellos compartían. Los papeles eran metidos dentro de los zapatos y dejados debajo de los almohadones. “Ntocyta” era escrita con los dedos en el polvo sobre las estanterías.

Esta misteriosa palabra tanto hacia parte de la casa de mis abuelos como del mobiliario. Llevo bastante tiempo para que yo comience a entender y gustar completamente de este juego que ellos jugaban. Mi escepticismo nunca me dejo creer en un único y verdadero amor, que pueda ser realmente puro y duradero.

Sin embargo, nunca dude del amor, entre mis abuelos. Este amor era profundo. Era mas que un juego de diversión, era un modo de vida. Su relación era basada en devoción y un amor apasionado, que no todo el mundo tiene la suerte de tener.

 El abuelo y la abuela estaban siempre que podían con sus manos unidas. Se robaban besos uno al otro, siempre que se encontraban en aquella cocina tan chiquita. Ellos conseguían terminar la frase incompleta del otro y todo el día resolvían juntos las palabras cruzadas del diario. Mi abuela me cuchicheaba diciendo cuan bonito era mi abuelo, como el se había vuelto un viejito lindo y amoroso.

Antes de cada comida, ellos se reverenciaban y daban gracias a Dios y bendiciones a los presentes por ser una familia maravillosa, para continuar siempre unidos y con buena suerte.

Mas una nube oscura surgió en la vida de mis abuelos: mi abuela tenía cáncer de mama. la enfermedad había aparecido hacia diez años. Como siempre, el abuelo estaba con ella a cada momento. El la tranquilizaba en el cuarto amarillo de ellos, que él había pintado de ese color para que ella estuviera siempre rodeada de la luz del sol, mismo cuando ella no tenía fuerzas para salir.

El cáncer ahora estaba de nuevo atacando su cuerpo. Con la ayuda de un bastón y la mano firme de mi abuelo, ellos iban a la iglesia todas las mañanas. Y mi abuela fue quedando cada vez más flaca, hasta que, finalmente, ella no pudo salir más de casa. Por algún tiempo, mi abuelo resolvió ir a la iglesia solito, rezando a Dios para cuidar de su esposa.

Entonces, lo que todos temíamos sucedió. La abuela partió. “Ntocyta” fue grabada en amarillo en las cintas de color rosa de los buques de flores del funeral de la abuela. Cuando los amigos comenzaron a irse, mis tías, tíos, primos y otras personas de la familia se juntaron y quedaron alrededor de la abuela por ultima vez Mi abuelo se quedo junto al cajón de la abuela, y en un suspiro bien profundo, comenzó a cantar para ella.

A través de sus lágrimas y pesar, la música surgió como una canción que venía muy de adentro de su ser. Me sentía muy triste, nunca voy a olvidar aquel momento. Porque yo sabia que sin todavía entender completamente la profundidad de aquel amor, yo había tenido el privilegio de testimoniar la belleza sin igual que aquello representaba.

Apuesto que a esta altura usted se estará preguntando: “Pero que significa NTOCYTA?”.

Nunca Te Olvides Cuanto Yo Te Amo = “NTOCYTA”

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CUENTOS El Amor RECOMENDADOS! TEXTOS

Bailar bajo la lluvia #amor

Una mañana agitada, a las 8:30, cuando un señor mayor de unos 80 años, llegó al hospital para que le retiraran los puntos de su pulgar. El señor dijo q estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 am, el doctor le pidio que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora.

Lo vio mirando su reloj y decidió, examinar su herida. Mientras lo curaba le pregunto si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado. El señor le dijo que no, que necesitaba ir al geríatrico para desayunar con su esposa.

El doctor le pregunto sobre la salud de ella: El le respondió que ella hacía tiempo que estaba allí ya que padecía de Alzheimer. Le pregunto si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde: Le respondió que hacia tiempo que ella no sabía quien era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo.

El doctor sorprendido entonces le pregunto: ‘Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quien es usted?’ El sonrió y le dijo: “Ella no sabe quien soy, pero yo aún se quien es ella y la amo .” Al doctor se le erizó la piel, y tuvo que contener las lágrimas mientras él señor se iba, y pensó, “Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida.

“El Amor Verdadero no es físico, ni romantico. El Amor Verdadero es la aceptación de todo lo que es, ha sido, será y no serás en la vida . La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo; ellos sólo hacen todo, lo mejor que pueden. 

La vida no se trata de sobrevivir a una tempestad, se trata de saber como BAILAR BAJO LA LLUVIA!!

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La leyenda oriental del hilo rojo

Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique.

Es invisible y permanece atado a estas dos personas a pesar del tiempo, del lugar, de las circunstancias…

El hilo puede enredarse o tensarse, pero nunca puede romperse.

Esta leyenda surge cuando se descubre que la arteria ulnar conecta el corazón con el dedo meñique. Al estar unidos por esa arteria se comenzó a decir que los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones; es decir, simbolizaban el interés compartido y la unión de los sentimientos.

histórico

durante el Periodo Edo (1603 a 1867) algunas mujeres se amputaban el dedo meñique para demostrarles su amor a sus maridos. Se consideraba un símbolo de completa lealtad, algo similar a lo que hacen y siguen haciendo los “yakuzas” hoy en dia como simbolo de obediencia a su “oyabun” (jefe), (aunque en este ultimo caso tambien se atribuye esa amputación a su descendencia samurai y a su imposibilidad asi de manejar la espada).

Por eso en japonés los kanjis de “promesa de meñique” significan “dedo cortado”. Los japoneses suelen cerrar promesas haciendo una “promesa de meñique”, a la que corresponde una canción infantil:

Promesa de meñique, si miento me tragaré mil agujas…♪

Yubikiri genman, uso tsuitara hari senbon nomasu… ♪

la historia

Una de las leyendas sobre este hilo rojo cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.

Pero la leyenda más popular y la que se recita en casi todos los hogares japoneses a los niños y jóvenes es esta:

“ Hace mucho tiempo, un emperador se entero de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenia la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mando traer ante su presencia.

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordeno que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que seria su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado en donde una pobre campesina con una bebe en los brazos ofrecía sus productos.

Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invito a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : “Aquí termina tu hilo” , pero al escuchar esto , el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja , empujo a la campesina que aun llevaba a su pequeña bebe en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebe se hiciera una gran herida en la frente , ordeno a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llego el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda y el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entro al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente.

Al levantarle el velo vio por primera vez que este hermoso rostro …. …. …. …. tenía una cicatriz muy peculiar en la frente. “

bueno y esto es el fin asi que pareja tenemos lo dificil es encontrarla.

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CUENTOS TEXTOS

Vasijas Agrietadas

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba en los extremos  de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.

Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy  orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta a los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la tinaja quebrada le hablo al aguatero diciéndole:

– “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.”

El aguatero apesadumbrado, le dijo compasivamente:

– “Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.”

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, solo quedaba dentro de si la mitad del agua que debía llevar.

El aguatero le dijo entonces

– “¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino?

Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con  todo y tus defectos, no hubiera  sido posible crear esta belleza.”

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CUENTOS Las Relaciones

Cómo decir las cosas

Una sabia y conocida anécdota dice que en una ocasión, un Sultán soñó que había perdido todos los dientes.
Después de despertar, mandó llamar a un Adivino para que interpretara su sueño.
-¡Qué desgracia Mi Señor! -exclamó el Adivino- Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.
¡Qué insolencia! -gritó el Sultán enfurecido- ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡¡Fuera de aquí!!!
Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.

Más tarde ordenó que le trajesen a otro Adivino y le contó lo que había soñado.
Éste, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:
-¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes.
El semblante del Sultán se iluminó y con una gran sonrisa…

…ordenó que le dieran cien monedas de oro al segundo Adivino.
Cuando éste salía del palacio, uno de los guardias le dijo admirado:
-¡No es posible!. La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que la del primer Adivino. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

-Recuerda bien amigo mío – respondió el segundo Adivino – que todo depende de la forma en que decimos las cosas…. uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender el arte de comunicarse.

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CUENTOS La Felicidad RECOMENDADOS! TEXTOS

Todos buscan la felicidad…

CUANDO LOS DIOSES SE REUNIERON

En cierta ocasión se reunieron todos los Dioses y decidieron crear al hombre y la mujer, planearon hacerlo a su imagen y semejanza, entonces uno de ellos dijo:

– Esperen, si los vamos a hacer a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro, fuerza e inteligencia igual a la nuestra, debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de no ser así, estaríamos creando nuevos dioses. Debemos quitarles algo, pero que les quitamos?

Después de mucho pensar uno de ellos dijo: -Ah, ya se! vamos a quitarle la felicidad, pero el problema va a ser donde esconderla para que no la encuentren jamás!

Propuso el 1°: vamos a esconderla en la cima del monte mas alto del mundo, a lo que inmediatamente repuso otro: no recuerda que les dimos fuerza, alguna vez alguien subirá, y la encontrara, y si la encuentra uno todos sabrán donde esta.

Luego propuso otro: entonces vamos a esconderla en el fondo del mar, y otro contesto, no , recuerda que les dimos inteligencia, alguna vez alguien construirá un equipo por el que puedan entrar y bajar, entonces la encontraran. Uno mas dijo: escondámosla en un planeta lejano a la tierra. Y le dijeron no, algún día alguien construirá una nave en la que pueda viajar a otro planeta y la descubrirán, entonces todos tendrán felicidad y serán igual a nosotros.

El último de ellos, era un Dios que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás dioses, analizo cada una de ellas y entonces rompió el silencio y dijo: creo saber donde ponerla para que realmente nunca la encuentren, todos voltearon y preguntaron al unísona: DONDE?

La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontraran. Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces ha sido así, el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo……

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CUENTOS La Vida TEXTOS

La historia de Pepe

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CUENTOS El Amor RECOMENDADOS! TEXTOS

La isla de los sentimientos

Érase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos… la alegría, la tristeza, y muchos más, incluyendo el amor.

Un día les fue avisado a sus moradores, que la isla se iba a hundir. Todos los sentimientos se apresuraron a abandonarla. Abordaron sus barcos y se prepararon a partir apresuradamente.

Sólo el Amor permaneció en ella, quería estar un rato más con la isla que tanto amaba, antes que desapareciera. Al fin, con el agua al cuello y casi ahogado, el Amor comenzó a pedir ayuda. Se acercó a la Riqueza que pasaba en un lujoso yate y el Amor dijo:

-Riqueza, llévame contigo.

La Riqueza contestó: -No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti.

Le pidió ayuda a la Vanidad, que también venía pasando:
-Vanidad, por favor ayúdame.
-Imposible Amor, estás mojado y ensuciarás mi barco nuevo.

Pasó la Soberbia, a la que pidió también ayuda.
-Quítate de mi camino o te paso por encima.

Como pudo, el Amor se acercó al yate del Orgullo y una vez más solicitó ayuda. La respuesta fue una mirada despectiva y una ola casi lo asfixia, cuando el capitán aceleró su yate. Entonces, el Amor pidió ayuda a la tristeza:

-Tristeza, ¿me dejas ir contigo?
-Ay amor, tú sabes que siempre ando sola y prefiero seguir así.

Pasó la Alegría, estaba tan ocupada que ni siquiera oyó al Amor llamarla. Desesperado, el Amor comenzó a suspirar, con lágrimas en sus ojos. Fue entonces cuando una voz le dijo:

-Ven Amor, yo te llevo.

Era un anciano. El Amor estaba tan feliz que olvidó preguntar su nombre. Fue llevado a la tierra de la Sabiduría y una vez allí, el Amor le preguntó:

-¿Quién era el anciano que me trajo y salvó mi vida? La Sabiduría respondió:

-Era el Tiempo.

-¿El Tiempo? Pero ¿por qué el Tiempo me quiso ayudar?

Y la Sabiduría respondió:

-Sólo el Tiempo es capaz de ayudar y entender a un gran amor.

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El jardín de la vida

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CUENTOS El Amor RECOMENDADOS! TEXTOS

Elocuencia

! Entonces que es el amor para ti ? ! , me preguntó .
! No lo sé, le contesté honestamente.

Y al ver , que ella abria la boca para responderme, no me quize quedar atras y le dije.
Pero te propongo que lo aprendamos juntos, que partamos de darnos lo mejor de cada uno, que el dar, no nos de tiempo para pensar en el quitar.

Que lo nuestro, sea solamente eso, nuestro, que no sigamos modelos ni ejemplos externos, que nuestro encuentro sea algo diferente a los demás, que se base en el respeto, lealtad y perseverancia.

Que en nuestro vocabulario y relación nunca se escuche un , ! hasta aquí ! o ! Esto se acabó ! , porque si empezamos este camino con esa palabras, no llegaremos juntos a su final , es mas, no tiene ni caso que lo intentemos.

Pero que no falte el verbo perdonar y amar, que la rutina y la mediocridad no se agregue a la vida diaria, que el orgullo y el desdén, queden fuera de nuestras conversaciones.

Y que la cereza que corone el pastel de nuestra relación, sea siempre la comprensión y la capacidad de ponernos en el lugar del otro, para acercarnos mas a la forma de amar uno de otro.
Que te parece?……le dije…y ella me contesto con los ojos brillantes.. acepto…

No entendí la sonrisa de satisfacción en su rostro hasta muchos años después.

Había pronunciado los mandamientos de nuestra vida juntos.

En un exceso de elocuencia , me comprometí a lo que las mujeres luchan toda su vida,

! Hacer de sus hombres, buenos compañeros !