Principios Lógicos #Arquetipos

Puede sorprender a muchos lo que, a continuación, se declara: Existen veintitrés principios universales (“Archetypos”) inscritos en los cromosomas. Estos veintitrés principios universales poseen un modelo lógico-teórico (“Paradeigma”) en el cual están estructurados y a través del cual se manifiestan en la naturaleza del pensamiento y por el habla, en la lengua. Estos modelos son únicos.

Hoy día, a la categoría de símbolo se le asigna un sentido distorsionado.

En veracidad, “símbolo” quiere decir “complemento” y sólo este sentido es operativo en el lenguaje. También se confunde la “lengua” con el “lenguaje”, el “alma” con el “espíritu” y muchos otros términos categoriales.

Puedes hablar como quieras pero de allí a que se entienda y comprenda lo que deseas expresar y comunicar hay un camino extenso. Por otra parte, el concepto de “metáfora” ha sido también distorsionado. Su sentido original, como lo es todo sentido, declara que existe en la metáfora una noción de “transporte”, la idea de “transportar”. Una metáfora es un tropo, vale decir un giro o figura de estilo que implica un transporte. No es por nada, pero aún hoy en día existe en Grecia el Ministerio de la Metáfora, que no es otro que el Ministerio de Transporte y Comunicaciones. Al mismo tiempo, la idea es un concepto del lenguaje que se refiere a un estado germinal de una noción. Se puede y se debe traducir la idea como “noción”. He aquí una expresión corriente y reveladora: decir que “no tienes idea de lo que estoy diciendo y escribiendo” es lo mismo que decir que “no tienes la menor noción de lo que estoy diciendo y escribiendo”. En la primera expresión has utilizado el término griego y en la segunda el término latino. El español posee los dos términos y de allí la creencia que son dos conceptos diferentes.

Hablar, decir y escribir forman una acción triple, que genera, en distintos planos y distintos registros de la expresión, un preciso sentido que yo comprendo y en consecuencia, utilizo para hacerme entender.

Muchos sujetos usan las mismas palabras que yo uso y no obstante, no entendemos lo que ellos desean expresar. En el lenguaje sólo está inscrito y registrado uno.

Es muy posible que los mismos usuarios no entiendan lo que están diciendo, lo que no es poco frecuente en el habla de los humanos. Con hablar no basta: necesitas primero “entender”, luego “comprender” y por último “declarar” y “afirmar” lo que has captado. Para que ello tenga algo de razón, deberías también “saber” lo que estás declarando.

En la esfera del lenguaje, donde se encuentran todos los principios universales, no existen ciertos conceptos que sólo tienen vigencia en la lengua. He aquí tres ejemplos: Lo “malo”, lo “feo” y la “mentira”. Los tres no existen, como tales, en el lenguaje. Sólo han sido inventados para denigrar y atacar ciertos principios universales con los cuales co-existen, como unos parásitos.

En los tres casos antes mencionados, los principios correspondientes son lo “Bueno”, lo “Bello” y la “Verdad”, respectivamente. Esos principios se proyectan en la lengua a través de dos entidades simbólicas y por ende, complementarias, a saber: lo “positivo” y lo “negativo” para el primero, lo “burdo” y lo “fino”, para el segundo (con su variante artificial para lo “refinado”) y la “realidad” junto a su “misterio”, para el tercero.

Por tanto, el lenguaje no puede o no debe confundirse con la lengua, ni la “visión” con la “opinión”. Una opinión es una suerte de logorréa personal que manifiesta un ángulo estrecho de tu perspectiva. En cambio, la visión es la perspectiva esférica, total, completa, de las nociones y la comprensión cabal del sentido de las cosas. Soy optimista en lo que concierne la capacidad de entender y de comprender las cosas, tal como ellas son y no como ellas “aparentan”. Todos pueden alcanzar el entendimiento y el saber y a todos les es dado el regalo natural del conocimiento. Pero la mayoría de la gente desconoce a las cosas sutiles a causa de su incredulidad y por ello mismo presentan en el escenario de las ideas, opiniones personalistas que no llegan a ser más que abortos de la inteligencia. El que sabe, sabe también si tu sabes, o no sabes. Bastaría con poco para darse cuenta de tu saber o de tu necedad. Una palabra bastaría, hasta un gesto y ¡ qué decir de una mirada!

En tu mirada está anclado tu saber y por lo mismo, cuando los seres humanos dejaron de comprender la mirada del prójimo, se inventó la palabra, que luego empezó a usarse para comunicar algo, en un registro que tal vez alcance, con más facilidad la posibilidad de ser entendido, y puedas así comprender el estado de las cosas.

Las cosas no son tan sólo simples objetos.
Pueden ser también seres, criaturas y en la mayoría de los casos, son hechos, fenómenos, manifestaciones de la verdad, en una realidad campante.

De cuando en cuando, necesitamos oír y leer tales “cosas” para recordar lo que hemos olvidado y perdido en el polvo de la cháchara diaria. En cada instante, el observador atento puede presenciar la manifestación de los principios universales. Desde lo trivial hasta lo sutil, los principios universales hacen de la lengua el mercado de sus negociaciones y el comerciante de las palabras actúa con sabiduría o descuido en ese trato diario de la comunicación.

Analizaremos uno por uno los veintitrés principios universales, inscritos en los veintitrés pares de cromosomas del ser humano. ¿Por qué sólo veintitrés? A nadie se le ocurre preguntar lo mismo acerca de la causa de la existencia de sólo veintitrés cromosomas dobles para la generación de los seres humanos. Otros dirán que los monos, que poseen cuarenta y ocho cromosomas (veinticuatro dobles), tienen entonces, más principios universales que los humanos. Hay un principio universal que los seres humanos asimilan por imitación. Este principio que los monos, en verdad, poseen, además de los otros veintitrés, es el Juego. La idea de “jugar” se proyecta en el plano de los símbolos en dos acciones – el ganar con su ganancia y el perder con su pérdida. La acción metafórica que reúne los dos símbolos, o los transporta, el uno hacia el otro, es el disfrutar. Como prototipo tangible del juego, el juguete se manifiesta en el mundo humano bajo la forma de las herramientas o instrumentos del trabajo. El argumento contrario a la teoría de los veintitrés principios universales suscita la presencia de más o de menos principios y cromosomas. Se trata de casos particulares de las criaturas inscritas en la memoria universal de la vida orgánica, donde los principios tienen un lugar privilegiado.

Los veinte aminoácidos y las cinco bases de la naturaleza orgánica se manifiestan en las veinte variantes consonánticas y en las cinco vocales esenciales de habla, presentes, en totalidad o en parte, en todas las lenguas del hombre. Las cuatro letras del código genético no poseen el valor natural de lectura, en el actual concierto genético del “genoma” humano. Este infeliz término (en español), con el cual se designa el libro de la vida, está denigrando desde su misma pronunciación castellana, el valor positivo y salutario de la vida. Ha sido traducido así del inglés, por inexpertos y luego fue aceptado por el gran público de la lengua española. Es tiempo de hacer una lectura crítica de su aspecto.

Tal vez las personas que no hayan estudiado medicina no sepan que la partícula -OMA, un afijo, sólo designa (en griego) una anomalía, una degeneración, un salto fallido, una ruptura en el ritmo natural de las cosas y sería el último en elegirse y utilizarse para designar la terminación del libro de la vida: el GEN-OMA. Con sólo recordar algunos de los términos en los cuales se encuentra y opera como sufijo, haríamos temblar al más acérrimo de los genetistas: CARCIN-OMA, SARC-OMA, MI-OMA, ANGI-OMA. Hay que cambiar el final del término y re-emplazarlo con -OMO, como es preciso en la traducción de la palabra inglesa GENOME.

No tardaré en más explicaciones acerca de la bondad de ese cambio y me limitaré a describir uno por uno, los modelos lógico-teóricos de los veintitrés principios universales del lenguaje.

El tema no es nuevo, pero, a pesar de haberse catalogado múltiples comentarios de autores, tanto antiguos, como también modernos y contemporáneos que lo han tratado, no he percibido grandes avances en el ámbito del estudio de los universales. Ya hemos visto que hay nociones que existen en la lengua pero no están en el lenguaje. Sus designaciones son como cheques sin fondo, en blanco, al portador. También hay nociones que existen en el lenguaje y no son aún conocidas como palabras, o han sido olvidadas, en las lenguas. El lenguaje es el mundo de los arquetipos y la lengua es la zona donde estos arquetipos se manifiestan, para formar tipos, prototipos y estereotipos. Los principios universales no son otros que los mismos arquetipos y como términos absolutos, pertenecen al lenguaje y se consideran proto-temas.

Un concepto es una categoría. Son palabras idénticas, la primera en latín y la otra en griego. A su vez, la noción es una IDEA, también en latín y en griego, respectivamente. Utilizar estos términos como si fuesen distintos y darles un valor casual e indiscriminado genera en la lengua mil ambigüedades y pronto, lo que se está afirmando roza el plano del disparate. El lenguaje no evoluciona puesto que es perfecto y la perfección no tiene necesidad de ser alcanzada ya que no es un estado sino un valor trascendente. Por tanto, la llamada visión “diacrónica” es una categoría inútil en el marco del lenguaje. Puede dejarse de lado, puesto que más tarde la necesitaremos en el plano de la lengua y del habla, dos aspectos muy diferentes.

El símil del equipo de fútbol

Los veintitrés pares de cromosomas y los principios universales son dos equipos de fútbol, con la célula como árbitro y el ADN y ARN, como árbitros laterales. La pelota es la vida misma, a la cual pateamos desde todas partes. Los dos guardametas, o porteros, son el cromosoma masculino y el cromosoma femenino. Se trata de un símil, o semejanza casual: no la tomes en serio, lector gracioso.

El Rosario de los Arquetipos
(En griego “Kombologhion”)

El orden de aparición de los principios en una lista es irrelevante. Entre ellos no hay jerarquías de valores o niveles de importancia. Los veintitrés principios universales son nociones impalpables, intocables, inefables e intangibles. No es posible definirlos. Por lo mismo, su expresión y manifestación en la lengua necesita de un soporte palpable, tangible y consistente, para hacer las veces de puente entre lo intangible y lo palpable y de embajador de lo inefable. En cuanto a su definición, este elemento debe ser expresable en términos de la lengua y tangible en hechos naturales. El elemento que, de hecho, es la proyección misma de la idea en el mundo de las formas, se define como PROTOTIPO, un TIPO primigenio desde el cual van a partir una serie de diversos “tipos”, para generar el grupo de los “estereotipos”, las incontables variantes de la noción original.

Antes de manifestarse en el PROTOTIPO, la IDEA se divide en dos componentes complementarios, llamados “símbolos”, complementos naturales de la idea original. Están opuestos virtualmente pero no son contradictorios: encajan uno en el otro y se necesitan uno al otro. No se trata de dos figuras contrarias sino de aspectos complementarios de la misma noción. La primera ley de la ARQUEOTIPOLOGÍA es la siguiente:

En el plano de los principios universales lo CONTRARIO no es COMPLEMENTARIO.
Para que los dos términos simbólicos se encuentren y para que sus aspectos formen un todo y así fundirse y con-fundirse uno en el otro y uno con el otro, es necesaria una figura de estilo, o un tropo, un giro operativo, llamado METÁFORA, o “transporte”.

¿A qué tipo de “transporte” se refiere la palabra METÁFORA?

Es un transporte transitivo, como todos los “transportes” pero al mismo tiempo “vital”, óntico, un desplazamiento unificador y unificante. La metáfora es un FUNTOR, elemento “unionista” que no sólo une, sino también re-une algo escindido, desplaza una parte hacia su contra-parte, empuja al uno hacia el otro y prepara el encuentro ideal de dos estados complementarios o “simbólicos” para el regocijo de la IDEA, que aunque intangible, es observadora y cercana a este proceso de unificación. Cada principio posee cinco elementos fundamentales:

Una IDEA-Semilla
Dos SÍMBOLOS-Ramos
Una METÁFORA-Flor
Un PROTOTIPO-Fruto
Un tronco común que se asimila al SENTIDO
Este símil del árbol es una semejanza óntica que nos descubre la existencia de una estructura arborífera invertida: las raíces, con su semilla, están en lo alto y la corona con su fruto y sus infinitas SIGNIFICACIONES-Hojas, en lo bajo, en el mundo de la lengua, reflejo del plano del lenguaje. Esto dibuja un modelo lógico-teórico virtual, al cual responden todos los veintitrés principios universales.

Dado que el Código General de las Lenguas ostenta, propone y dispone del material para los vestidos del lenguaje, que son las innumerables lenguas naturales y por el hecho de que este código posee sesenta y cuatro operadores, la cantidad de variantes con las cuales puede expresarse, en una sola lengua, un concepto y una noción responde al número de 46 por 64, es decir 2944, número que representa la cantidad de las lenguas posibles, que actualmente y tal vez siempre, —no lo sabemos pero lo intuimos— han sido habladas por el hombre social.

Es el número cuarenta y seis, ya que los veintitrés principios son dobles y operan en pareja, veintitrés para el hombre y los otros veintitrés para la mujer.

Los veintitrés Principios Universales son los siguientes:

La VERDAD
El BIEN
Lo BELLO
El SER
La JUSTICIA
La LIBERTAD
La SABIDURÍA
El CONOCIMIENTO
La PAZ
La VIDA
La ETERNIDAD
El INFINITO
Lo SUBLIME
El AMOR
La IMAGINACIÓN
La INTELIGENCIA
La SALUD
El CAMBIO
La MENTE
La ENERGÍA
La TRADICIÓN
La FAMILIA
La COMBATIVIDAD
Construiremos la lista por orden alfabético:

El AMOR
Lo BELLO
El BIEN
El CAMBIO
La COMBATIVIDAD
El CONOCIMIENTO
La ENERGÍA
La ETERNIDAD
La FAMILIA
La IMAGINACIÓN
El INFINITO
La INTELIGENCIA
La JUSTICIA
La LIBERTAD
La MENTE
La PAZ
La SABIDURÍA
La SALUD
El SER
Lo SUBLIME
La TRADICIÓN
La VERDAD
La VIDA
En español, La Vida está en el último lugar y el Amor en el primero, como, de hecho ocurre: ¡ Entre el Amor y la Vida está todo!

Cada principio ha adquirido, a lo largo del tiempo de uso de la lengua, un contra-principio creado por los usuarios. Es un elemento curioso, ya que sólo está presente en la lengua y no existe en el lenguaje. Las relaciones que se establecen entre principios y contra-principios (o anti-arquetipos) son las siguientes:

La VERDAD – La MENTIRA
El BIEN – El MAL
Lo BELLO – Lo FEO
El SER – La HOMOSEXUALIDAD
La JUSTICIA – La INJUSTICIA
La LIBERTAD – La COACCIÓN
La SABIDURÍA – La NECEDAD
El CONOCIMIENTO – La IGNORANCIA
La PAZ – La GUERRA
La VIDA – El SUICIDIO
La ETERNIDAD – La CADUCIDAD
El INFINITO – Lo FINITO
Lo SUBLIME (DIÓS) – El DIABLO (ENEMIGO)
El AMOR – El ODIO
La IMAGINACIÓN – La FICCIÓN
La INTELIGENCIA – La ESTUPIDEZ
La SALUD – La ENFERMEDAD
El CAMBIO – El ESTANCAMIENTO
La MENTE – La LOCURA
La ENERGÍA – La ANTI-ENERGÍA
La TRADICIÓN – La SUPERSTICIÓN
La FAMILIA – El CELIBATO
La COMBATIVIDAD – La COBARDÍA
Ninguno de los veintitrés contra-principios o anti-arquetipos existe en el lenguaje y por tanto no existen, a pesar de estar presentes en la lengua y con la lengua, en las expresiones de cada día.

Es sorprendente afirmar que

La MENTIRA
El MAL
Lo FEO
La HOMOSEXUALIDAD
La INJUSTICIA
La COACCIÓN
La NECEDAD
La IGNORANCIA
La GUERRA
El SUICIDIO
La CADUCIDAD
Lo FINITO
El DIABLO (El ENEMIGO)
El ODIO
La FICCIÓN
La ESTUPIDEZ
La ENFERMEDAD
El ESTANCAMIENTO
La LOCURA
La ANTI-ENERGÍA
La SUPERSTICIÓN
El CELIBATO
La COBARDÍA

no poseen existencia y que solamente

La VERDAD, el BIEN, lo BELLO, el SER, la JUSTICIA, la LIBERTAD,
la SABIDURÍA, el CONOCIMIENTO, la PAZ, la VIDA, la ETERNIDAD,
el INFINITO, lo SUBLIME, el AMOR, la IMAGINACIÓN,
la INTELIGENCIA, la SALUD, el CAMBIO, la MENTE, la ENERGÍA,
la TRADICIÓN, la FAMILIA y la COMBATIVIDAD

poseen valores de principios universales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s