#Amor

Amor

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Desde los primeros días de vida, el ser humano necesita de otro. Para el hombre no es bueno estar solo. Esta necesidad se plantea a nivel físico, emocional e intelectual. El sentimiento ilusorio de que para uno es bueno estar solo es un mal síntoma. En la definición de amor se encuentran varios aspectos importantes como:
El amor como una necesidad de presencia física y de apoyo emocional del ser amado.
El amor como un sentimiento de procuración y responsabilidad por el ser amado.
El amor como el deseo de un contacto cercano y confidencial compartiendo ciertos pensamientos y sentimientos con el ser humano amado, de un modo más completo que con cualquier otra persona.
Amor como “la preocupación activa por la vida y el crecimiento de aquello que amamos, como un arte que requiere conocimiento y esfuerzo”, concepción de Erich Fromm. 

Es necesario diferenciar el amor de la compañía. La compañía se refiere al afecto que se experimenta con aquellos con los que se siente que nuestra vida esta profundamente entrelazada, los cuales pueden ser por ejemplo amigos íntimos o a su vez la pareja. A diferencia de esto, el amor romántico y pasional, se refiere a un estado de intensa abstracción con el otro, lo que incluye un estado de intensa excitación fisiológica. 

El estar enamorado estaría relacionado con el deseo de mantener intimidad con el objeto amado. Una persona que es capas de dar y recibir amor con un mínimo de miedo, ansiedad y de conflicto posee la capacidad para desarrollar relaciones íntimas genuinas con otra persona. La intimidad es lo que caracteriza al amor maduro. En este tipo de relación amorosa el sexo funciona como un catalizador.

Mey describe los valores del amor sexual como una expansión de la propia auto conciencia, la experiencia de ternura, un incremento de la autoafirmación y del orgullo y a veces incluso la sensación de fusión total. Dentro de este marco, el amor y el sexo se refuerzan mutuamente.

Relaciones importantes y duraderas

Lo que caracteriza las relaciones duraderas e importantes es que todas son recompensantes, es decir, que proporcionan seguridad, diversión, felicidad, alegría, compañerismo, y muchas veces es probable que también se reconozca que puedan ser complejas, demandantes, e inestables. 

Autores como Homans, consideran que las personas perciben sus sentimientos acerca de los demás en términos de utilidades, es decir, que entre mayor sea la recompensa y menor el costo, mayor serán las utilidades y la atracción.

Según Blau, las interacciones entre personas son costosas, requieren tiempo, energía, compromiso, y pueden abarcar emociones y experiencias displacenteras y así, lo que se obtiene debe superar lo que se pone en ellas. Rubin dice: “Se debe encarar el hecho de que nuestras actitudes ante otras personas se determinan en un alto grado por nuestra evaluación de las recompensas que tiene para nosotros”.

El correlato biológico del enamoramiento

El estado de enamoramiento genera un aluvión de sensaciones que tienen correlato biológico, según las últimas investigaciones de neurólogos de los Estados Unidos. Después de formarse las imágenes mentales, como por ejemplo del encuentro con nuestro enamorado, se produce un cambio en el estado físico, definido por ciertas modificaciones en diversas zonas del cuerpo. Es decir, que el proceso comienza con consif¿deraciones conscientes que tiene una persona y que puede tener que ver con la relación con una persona especial, reflexiones sobre esa relación y sus consecuencias. 

Luego, en un nivel no conciente las redes de la corteza prefrontal responden automáticamente e involuntariamente a las señales derivadas del procesamiento de las imágenes antes mencionadas.

En respuesta al estímulo amoroso se desencadena una catarata de reacciones químicas. El cerebro libera neurotrasmisores en regiones determinadas. Así se produce la propagación de distintas sustancias como las endorfinas y la serotonina, que a su vez produce en los enamorados un estado de bienestar anímico, psíquico y orgánico. Las catecolaminas producen un aumento de la actividad motriz y la feniletilamina eleva el nivel de energía física y la lucidez. Por último, las endorfinas actúan como calmantes naturales, son las responsables de la sensación de sosiego.

Pero de todas las hormonas la que más actúa en el proceso de atracción es la ferormona. Se produce en un individuo y ejerce su atracción en el otro. El organo receptor de esa hormona se encuentra a ambos lados del tabique nasal. 

El corazón se acelera y aumenta el volumen de sangre que es bombeada a todo el cuerpo, también es probable que las mejillas se ruboricen, al dilatarse los 1.000 capilares que se encuentran en esa zona. Los músculos faciales alrededor de la boca y de los ojos cambian para expresar felicidad. Además se producen varios cambios a nivel musculoesquelético (los que están unidos al hueso) y endócrino-glandulares (pituitaria y suprarrenales).

El sistema nervioso autónomo se activa en respuesta al al estímulo sexual. Transmite señales a los capilares sanguíneos preparándolos para recibir mayor flujo de sangre, actíva las glándulas sudoríparas y aumenta la secreción sebácea en los folículos pilosos.

Globalmente el conjunto de alteraciones define un perfil de desviaciones respecto del estado promedio que corresponde a un equilibrio funcional u homeostasis, en el cual la economía del organismo opera con mayor eficiencia. El amor, los sentimientos de ternura y la satisfacción sexual dan lugar a un despertar parasimpático: el opuesto fisiológico de la movilización “ataque-huída” que comparten el miedo y la ira. La pauta parasimpática, también llamada “respuesta de la relajación”, es un conjunto de reacciones de todo el organismo, que genera un estado general de calma y satisfacción. 

Pero para bien o para mal este estado de enamoramiento en el que el otro aparece como ideal comienza a desfigurarse y uno se enfrenta con la realidad de que el otro no puede tenerlo todo, y además cada quien vuelve a interesarse por sus cosas.

Los biólogos llegan a la misma conclusión estudiando las hormonas: si el estado de gracia inicial es tan fulminante como efímero, los romances que se profundizan con el tiempo producen otras sustancias químicas que explicarían esa placidez que se observa cuando se deja de vivir en ascuas. Varias investigaciones han demostrado que la presencia constante de un compañero hace que aumente progresivamente en el cerebro la producción de endorfinas. Que, en contraste con las euforizantes anfetaminas, estas sustancias son sedantes, calmantes anturale sque dan a los amantes una sensación de seguridad, de paz, de alegría y de sosiego.

Distintos tipos de amor

Erich Fromm, en su libro “El arte de amar”, realiza una tipología del amor. Parte del concepto que el amor es un arte que debe ser aprendido, desde lo práctico como lo teórico, y que esto último es lo difícil y no el hecho de no encontrar a quien amar, como se cree popularmente. 

El hombre sufre porque necesita superar la separatividad, o sea, la soledad, a la que experimenta como angustiante, y el amor es la forma de afrontar la separatividad humana.

Cuando habla de amor maduro se refiere a “la paradoja de dos seres que se convierten en uno, y no obstante, siguen siendo dos”. Este amor implica cuidado, responsabilidad, respecto y conocimiento.

Distingue distintos tipos de objetos amorosos:

  • Amor fraternal.
  • Amor erótico.
  • Amor materno.
  • Amor a sí mismo.
  • Amor a Dios.

El amor fraternal habla del amor a todos los seres humanos, el que comienza a desarrollarse sálo cuando se ama a quienes no se necesita por un fin egoísta.

Con respecto al amor materno, refiere al amor dependiente que contribuye al desarrollo del niño y que inculca amor a la vida. Este amor son dos seres unidos que luego se deben separar.

En cambio, el amor erótico, es una unión única con una persona, exclusivo. Es además de una atracción individual y concreta entre dos persona, un acto de voluntad y un compromiso.

El amor a sí mismo lo diferencia del egoísmo, diciendo que son opuestos. Para poder amar a los demás, hay que saber amarse a sí mismo. Es más, afirma que una madre que se ame a sí misma será la más indicada para enseñar a su hijo a conocer la felicidad, el amor y la alegría.

Por último, el amor a Dios se relaciona con la necesidad de amar que tiene el ser humano debido a la superación de la angustia del estado de separación. El amor a Dios es el acto de experimentar la unidad con Dios, no sólo conocerlo a través del pensamiento.

Factores que influyen en la atracción

A partir de investigaciones se han identificado una serie de factores que influyen en la atracción entre dos personas. Entre los mismos encontramos:

  • Similitud
    A partir de los estudios realizados se observa que las similitudes en las creencias, actitudes y valores son las que más interfieren en la atracción. Es necesario el consenso en ciertos valores básicos para que las parejas se vuelvan relativamente estables y permanentes. La similitud es importante porque proporciona una base para iniciar actividades conjuntas. La concordancia permite incrementar la confianza en las propias opiniones. A su vez, las personas que concuerdan en ciertas cosas, les es más fácil comunicarse.
  • Complementariedad
    A medida que la relación persiste, es más importante la complementariedad. Los matrimonios felices se basan en la capacidad de cada uno para satisfacer las necesidades del otro. A su vez, a las personas les gusta verse a sí mismas como individuos únicos, por tal razón, sienten desagrado hacia las personas a las que ven parecidos a ellos.
  • Agrado recíproco
    Es muy halagador recibir cumplidos de otras personas, y muchas veces esto coloca a uno bajo cierta obligación de recompensar a la otra. Hay autores que establecen que uno siente atracción por personas que hacen comentarios positivos sobre uno y se experimenta menor atracción hacia alguien que hace comentarios negativos de uno.
  • Competencia
    Está bien establecido que no se siente agrado por personas que parecen perfectas, sino por personas que son competentes y que a su vez tienen fallas. Cuando uno puede ver que el otro se equivoca, siente que es más humano, más parecido a uno y por lo tanto más atractivo.
  • Atractivo físico
    Muchos estudios develaron que la influencia del atractivo físico ocupa un lugar de suma importancia en la atracción entre dos personas. Se sabe que  las personas atractivas físicamente también se las percibe también como psicológicamente atractivas. Se suele juzgar que tienen un gran cúmulo de características positivas, a pesar de no tener evidencias para justificarlas.
  • Cultura
    Las diferentes culturas tienen criterios diversos de lo que constituye la belleza física. Las definiciones cambian a lo largo del tiempo y esto se observa en el caso de la figura ideal de la mujer. En general se considera que la belleza facial es más importante en la mujer que en el varón, mientras que en los últimos años es su tamaño, la estatura, lo que influye en qué tan atractiva se la considere. Otros estudios muestran que las mujeres prefieren a los hombres con tórax amplio y traseros prominentes.
Causas de la ruptura de las relaciones

Cuando en una pareja la satisfacción de las necesidades mutuas fracasa y no proporciona suficiente felicidad o seguridad, aparece el malestar, la ansiedad y es posible que llegue a la ruptura de la relación.

Según autores como Duck las principales causas del rompimiento de relaciones serían:

  • Falta de habilidad de autoexpresión
    Personas con carácteres de aislamiento y soledad a nivel social tienen una conversación pobre para indicar sus intereses a otras personas. Generalmente las personas que no conocen a estos sujetos las describen como tímidas, distantes, reservadas y hasta en algunos casos hostiles. Esto genera cierto desconcierto en la gente, lo que conduce a que el inicio de las relaciones se convierta en un problema. Generalmente estas relaciones tienden a ser insatisfactorias y de corta duración.
  • Ruptura de reglas
    Las reglas que se rompen son las de la relación, en las que están puestas las expectativas que cada miembro tiene acerca del otro. Algunas reglas pueden ser por ejemplo prestar apoyo a su autoestima, ser leal y fiel, ser sincero y abierto, pasar tiempo juntos, distribuir de manera equitativa el esfuerzo y los recursos. En general la ruptura de las relaciones se da por el incumplimiento de alguna de estas reglas.
  • Engaño
    En la medida que no se pueda confiar en la propia pareja, la relación no va a durar. El engaño de un amigo o de un amante es más devastador que el engaño de cualquier otra persona, ya que hay un conocimiento previo de cómo piensa y cómo es la persona.
  • Cansancio, aburrimiento, falta de estimulación
    La estimulación es un componente esencial en el inicio y en el mantenimiento de una relación. En la medida en que no se dé ésta, es una razón para el rompimiento de las relaciones; otras veces puede ser el aburrimiento o el cansancio (“no estaba llegando a ningún lado”). Muchas veces la expectativa de que una relación cambiará y se desarrollará es fundamental para su existencia.

  • Otra persona
    Ante nuevos proyectos de uno de los miembros de la pareja siempre surgen tensiones o miedos por las nuevas relaciones o tentaciones que puedan surgir en relación a estos. El miedo a ser abandonado y reemplazado existe siempre.
  • Conflicto
    En todas las parejas es necesario un cierto grado de conflicto, debido a que éste permite el crecimiento y desarrollo de la misma. Muestra la capacidad de la pareja para resolver el problema y su unión. Pero si el conflicto se repite con frecuencia y las partes pueden llegar a dudar una de la otra como personas razonables, conduciría a que cada uno se aferre a su posición, a un sentimiento de desamor del uno hacia el otro y en última instancia a un distanciamiento.
Proceso de ruptura o disolución de las parejas

Este proceso tiene lugar a lo largo de un período de tiempo, que por lo general es de larga duración. Autores como Druck proponen cuatro etapas de rompimiento de relaciones románticas:

La primer etapa es la Fase Intrapsíquica, en la cual se dan los lamentos y las quejas, sin exponerlas hacia el exterior. Las quejas se siguen acumulando, hasta llegar a un punto que se produce una comunicación indirecta o el estilo de comunicación de “hablarle a la pared” (como sí le hablara a un tercero). Es en este momento cuando la persona busca en realidad alguna justificación para sí mismo, más que para cualquier acción real. Generalmente se empiezan a evaluar aspectos negativos de la relación, considerar los costos de retraerse, y a evaluar los aspectos positivos de las relaciones alternativas.

La Fase Diádica es la segunda y durante esta fase los resentimientos son más evidentes al exterior. Es probable que la pareja esté en desacuerdo acerca de la atribución de responsabilidades en cuanto a los problemas; también es probable que lo que se meditó en la otra fase provoque en el otro compañero dolor y tristeza. Ambos  experimentarán dolor y angustiaen esta fase, lo que explicará la renuencia, confusión, fluctuación y falta de propósitos dentro de esta fase.

La Fase Social implica reunir el apoyo de familiares y amigos, como una manera de justificar el abandono de la relación. Sucede que la presencia de los otros ayuda a confirmar el rompimiento. Cada sujeto crea historias e informes públicamente negociable para salvar su imagen y depositar en el otro la culpa. Las redes sociales de apoyo cumplen un papel importante en la convalecencia después del rompimiento ya que proporcionan apoyo emocional.

La última es la Fase de Arreglo de la Tumba. Una parte necesaria al abandonar una relación consiste en que cada persona surja con una reputación intacta en cuanto a la confiabilidad para relaciones. “Arreglar la tumba” implica “erigir una lápida” que proporciona un informe verosímil, socialmente aceptable, de la vida y de la muerte de la relación. En esta etapa se crea una versión propia de la historia del rompimiento y se la distribuye públicamente. Esto ayuda a proteger la propia imagen pero también sirve para mantener vivos ciertos recuerdos y para “justificar” el compromiso original hacia la ex pareja.

Bibliografía
Gross, Richard D. (1994): “Psicología, La ciencia de la mente y la conducta”. México. Manual Moderno. 
Lewis C. S. (1998). “Los cuatro amores”. Chile. De. Universitaria. 
Revista: “Actualidad Psicológica”. Marzo de 1999. Año XXIV. N° 262. 
Damasio, Antonio (1994): “El error de Descartes”, Santiago de Chile, Chile. Editorial Andrés Bello.
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