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Existe el Amor Verdadero?
La mayoría de nosotras, las mujeres, desea que los hombres con los que nos relacionamos nos amen y quieran tal como somos.
El deseo de nuestros corazones es dar y recibir el amor del ser amado, incluso si éste discrepa con lo que hacemos o decimos. Sin dudas sería maravilloso tener este tipo de relación con la gente, pero para lograrlo cometemos el error más común: no nos comportamos como somos.
Llegar al amor perfecto podría ser posible, siempre y cuando logremos tener esta relación con nosotras mismas, antes de comenzar a construir algo.
Una de las razones por las que a muchas de las mujeres les resulta difícil amar, es porque previamente no se aman a sí mismas. Es duro reconocer que somos imperfectas, y aceptar además que esa imperfección se evidencie ante quien nos ama.
La verdad es que la perfección no existe para nadie, y que el amor que alguien pueda sentir por nostras ya nos hace perfectas, aún con todos nuestros errores. Sabiendo esto, es muy probable no sólo que nos amen más, sino que también comencemos nostras a amar genuinamente a los demás, con todos sus errores.
Aquí están las tres formas de tener un mayor amor por nostras mismas:
1. Escuche sus palabras y sus pensamientos. ¿Por qué razón? Porque ellos determinarán sus acciones.
Una de las cosas que más ayuda a escuchar los propios pensamientos es escribir un diario. No es necesario que usted también lo haga, pero sí que registre varias de sus reflexiones. En vez de usar un cuaderno grande, puede utilizar un pequeño anotador, que puede guardar en su monedero o bolsillo, para tener un acceso fácil en el momento en que sus pensamientos surjan (de hecho, si no anota inmediatamente sus ideas y reflexiones, le será difícil recordarlas más adelante, o por lo menos con el mismo grado de claridad).
Pero cualquiera sea el método, lo importante es que usted anote sus pensamientos, para saber qué desea su corazón.
2. Sea honesta con usted misma y preste atención a todas sus acciones. Las acciones hablan más que las palabras, y siempre dicen la verdad.
¿Qué dicen sus acciones sobre usted? ¿Si usted dice que ama su trabajo, pero sus acciones dicen lo contrario (llega tarde, se enoja con sus compañeros, etc.), ¿cuál cree que es la verdad, sus palabras o sus acciones?
Por otra parte, si usted dice que no es buena en cierto trabajo, pero sus acciones dicen otra cosa… ¿Cuál es la verdad?
Usted puede utilizar esta metodología para cosas mucho más trascendentes en su vida. Siendo honesta con usted misma, o basándose en sus acciones, podrá saber la verdad sobre sus deseos y objetivos.
3. Tómese un tiempo durante el día para escuchar su voz interna. Aléjese de todo el ruido que hay alrededor suyo, y enfóquese profundamente dentro de usted misma. La respiración profunda durante un tiempo prolongado le ayudará a esto.
Buscándonos
Nadie encuentra lo que no está buscando .
No es verdad que las cosas aparecen de pronto;
que, sorpresivamente, cuando para la lluvia,
vemos una hermosísima flor en el tallo
en el que antes no había nada.
Allí hubo, por lo menos, un capullo cerrado,
algo que estaba por abrirse,
por transformarse en flor…
Cuando un hombre encuentra a una mujer,
cuando una mujer encuentra a un hombre…
los dos estaban buscándose.
Por soledad. O por dolor.
O por ganas de revivir la vida
insuflándole oxígeno a los los pulmones.
O porque sí. ¿Por qué explicarlo todo?
¿Por qué decir que la causa, el efecto,
que la casualidad no existe, que…?
Mejor pensemos que lo importante es que,
cuando no hay alguien a nuestro lado,
no hacemos tostadas (¿para mí solamente?(No…),
no gastamos el frasco de perfume,
duran menos las latas de atún
y más las milanesas en el freezer,
compramos con más nostalgia que alegría
un ramito de flores para llevar a casa,
y estrenamos muy pocas cosas.
Se van yendo las ganas,
como se va la luz, poquito a poco…
Y la noche nos asesta su golpe con el recuerdo,
nos envía sus fantasmas más tristes,
sus sombras incansables e inclementes.
La noche que no termina nunca, que crece,
que atormenta, que entrevera nombres, que ronda,
que agiganta las lágrimas
hasta transformarlas en un océano.
Estamos solos porque no hacemos una llamada.
Porque no damos el paso que nos acerca.
Porque no decimos la primera palabra
que se transforme en puente.
Nadie encuentra lo que no está buscando.
¿Por qué crees que vos y yo nos encontramos?
¿Desde dónde venías acercándote?
¿Desde cuándo yo esperaba que llegaras?
¿Por qué yo?
¿Por qué vos?
¿Por qué nosotros?
¿Por qué crees que no te desviaste con otro rumbo,
que no fuiste más hacia el sur,
o más al norte, o al otro lado del mar incalculable?
¿Por qué pensás que me detuve para que pudieras alcanzarme,
extender las dos ramas de tus brazos,
abarcarme con toda tu ternura como diciéndome
“ahora ya no te pasará nada malo,
nada triste, nada cruel”;
podés dejar de llorar, podés dormir con los ojos cerrados,
mansamente y, al despertar, no estarás sola…
Nunca más estarás sola.
“¿Y yo no estaré solo nunca más…?” ¿Por qué?
Porque los dos estábamos buscándonos.
Porque desde aquella lejana,
lejanísima primera vez que nos vimos,
quedó un delgado, finísimo,
invisible hilo uniéndonos…
un hilo que nada puede cortar,
un hilo que atraviesa paredes, muros, montañas…
un hilo indestructible que no soltaste,
que no solté, y que al fin volvió a reunirnos
para que la historia termine su retrato,
tal vez poniendo un poco menos de tonalidad en la paleta,
o distintos colores y brillos,
pero retornando a los dos mismos protagonistas.
Vos y yo.
Regresando.
Volviendo al paraíso prometido
que salimos a buscar sin saber
que lo teníamos tan cerca, debajo de los pies.
Cuando un hombre encuentra a una mujer,
cuando una mujer encuentra a un hombre…
los dos estaban buscándose.
Nadie encuentra lo que no está buscando.
¿Me entendés, ahora ?
Un defecto en la mujer
Para cuando Dios hizo a la mujer, ya estaba en su sexto día de trabajo de horas extras. Un ángel apareció y le dijo: “Por qué pones tanto tiempo en ésta?”
Y El Señor contestó: “Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?”
Debe ser completamente lavable, pero no ser de plástico, tener más de 200 piezas movibles, todas cambiables y ser capaz de funcionar con una dieta de cualquier cosa y sobras, tener un regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo, tener un beso que pueda curar desde una rodilla raspada hasta un corazón roto y lo hará todo con solamente dos manos.”
El ángel se maravilló de los requisitos. “Solamente dos manos….Imposible!“ Y este es solamente el modelo estándar? Es demasiado trabajo para un día…Espera hasta mañana para terminarla.“
No lo haré, protestó el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación que es favorita de Mi propio corazón.
Ella ya se cura sola cuando está enferma Y puede trabajar días de 18 horas.” El ángel se acercó más y tocó a la mujer.
“Pero la has hecho tan suave, Señor “Es suave”, dijo Dios, pero la he hecho también fuerte. No tienes idea de lo que puede aguantar o lograr.”Será capaz de pensar?” preguntó el ángel.
Dios contestó: “No solamente será capaz de pensar sino que razonar y de negociar”
El ángel entonces notó algo y alargando la mano tocó la mejilla de la mujer….
“Señor, parece que este modelo tiene una fuga…
Te dije que estabas tratando de poner Demasiadas cosas en ella”
“Eso no es ninguna fuga… es una lágrima” lo corrigió El Señor.
“Para qué es la lágrima,” preguntó el ángel.
Y Dios dijo: “Las lágrimas son su manera de expresar su dicha, su pena, su desengaño, su amor, su soledad, su sufrimiento, y su orgullo.”
Esto impresionó mucho al ángel “Eres un genio, Señor, pensaste en todo. La mujer es verdaderamente maravillosa”
Lo es!
La mujer tiene fuerzas que maravillan a los hombres.
Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero tienen felicidad, amor y dicha.
Sonríen cuando quieren gritar.
Cantan cuando quieren llorar.
Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas.
Luchan por lo que creen.
Se enfrentan a la injusticia.
No aceptan “no” por respuesta cuando ellas creen que hay una solución mejor.
Se privan para que su familia pueda tener.
Van al médico con una amiga que tiene miedo de ir.
Aman incondicionalmente.
Lloran cuando sus hijos triunfan y se alegran cuando sus amistades consiguen premios.
Son felices cuando escuchan sobre un nacimiento o una boda.
Su corazón se rompe cuando muere un persona querida.
Sufren con la pérdida de un ser querido, sin embargo son fuertes cuando piensan que ya no hay más fuerza.
Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto.
Sin embargo, hay un defecto en la mujer: ES QUE SE OLVIDA DE CUÁNTO VALE!!!!!!!!!!!!!