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¿Realmente existe la química entre las personas?
Las feromonas son esas sustancias que parecen tener parte importante de culpa en que nos volvamos locas por ciertas personas.
Al hablar entre nosotros de las relaciones entre hombres y mujeres (o entre personas del mismo sexo, claro está) a veces tendemos a utilizar el tópico de la química. Es decir, eso de que “hay química entre ellos”.
Es una expresión que se nos ha podido antojar algo absurda y falta de un significado puramente racional; pues bien, ya hace unos cuantos años que se sabe que, efectivamente, en todo este embrollo del cortejo sociosexual y las relaciones amorosas intervienen, entre otros factores, unas sustancias químicas llamadas feromonas.
Estas sustancias, inodoras pero perceptibles a través del olfato, son captadas por el órgano vomeronasal (OVN), que se encuentra en el interior de la nariz y está conectado por terminaciones nerviosas con el hipotálamo, que controla emociones como el miedo o la atracción sexual.
Aunque la existencia y el funcionamiento del vomeronasal en los seres humanos aún genera debate entre la comunidad científica (inicialmente era un órgano más vinculado a ciertos animales) diferentes estudios médicos han probado que como más feromonas segregas, más aumenta el apetito sexual hacia ti. Además eres percibido como más dominante e inspiras más respeto. Algo así como los códigos sonoros y olfativos que regulan las protosociedades de ciertas especies animales.
Las feromonas se concretan físicamente en una algo abstracto para nosotros, mezcla de sudor, hormonas y el propio olor de la piel.
Todo esto no viene más que a refrendar la dosis de aleatoriedad y la predominancia del atractivo físico en la creación (y destrucción) de relaciones sentimentales. Bret Easton Ellis, por citar un ejemplo, reflejaba a la perfección, a finales de los 80, la tan emocionante como absurda complejidad de las relaciones sentimentales entre jóvenes en su genial libro “Las leyes de la atracción”. Libro que, por cierto, fue adaptado al cine hace unos años con excelentes resultados. “Las reglas del juego” se llamó el largometraje. Protagonizada por James Van der Beek, el rubio protagonista de la serie “Dawson Creek”. Feromonas por doquier, así que ya sabéis.
El caso es que Winnifred Cutler, presidenta del Instituto Athena en Pennsylvania, proclama el descubrimiento de las feromonas en 1986, con la aparición de varios artículos en revistas científicas estadounidenses. Afirmaba que estas sustancias influenciaban las relaciones entre hombres y mujeres, potenciaban el deseo sexual y, en el caso particular de las mujeres, las hacía ser más fértiles y tener unos ciclos mensuales más regulares.
Cuando ya no te Aman…
“Ya no te amo” puede ser una de las declaraciones más dolorosas que recibamos. Por supuesto que es algo que nos afecta, pero tampoco se trata del fín del mundo. Es así como hay maneras de superarlo.
¡CUANDO TE DEJAN DE AMAR…
Es uno de los temores más grandes que tenemos las mujeres, y seguramente los hombres también, cuando comenzamos una relación sentimental y todo parece ir viento en popa… Queremos que la magia “no se acabe” y, por supuesto, que el “amor perdure para siempre”. Pero, y sin querer preocupar a las que están plenas en el aspecto sentimental, hay ocasiones en que ellos nos dejan de querer…
En este proceso de enamoramiento, el cerebro tiene bastante que ver, al producir sustancias que ponen en alerta al cuerpo y estimulan los neurotransmiso res responsables de ese estado de éxtasis que sentimos.
¡Cuando nos enamoramos, nos sentimos eufórico/as y experimenta mos cambios químicos, fisiológicos y conductuales!. Estas hormonas tienen su tiempo de vida y el organismo se va haciendo resistente a su acción. Lo que significa que la atracción se acaba.
Pero ojo, expertos señalan que sí el amor se acaba por los motivos antes expuestos, es que “nunca fue amor”. La columnista y terapeuta familiar Lourdes Berrocal de González lo expone en uno de sus escritos. “Amar tiene que ver con dar placer, comodidad, paz y seguridad de tener al otro y que el otro la tenga. Estar enamorado y el romance tienen que ver con ansiedad, dolor y excitación por recibir. El romance es un período corto del matrimonio: Es la pasión que quema, el dar la vida por el otro a lo Romeo y Julieta. Ese período hace de la relación algo especial, el problema es que cuando desapare ce esta flama, se cree que hay que crear una nueva situación para revivirla. No hay que revivirla hay que traerla de vuelta dice el autor Frank Pittman”.
Y agrega que “entre más intenso el romance inicial, más duele el final del mismo y de allí que se inicie la letanía de tú ya no eres la misma (o el mismo) de antes y viceversa. Este grupo de personas está enamorada del amor y no de la otra persona”, explica.
Los datos antes citados, en ningún caso significan que si él nos deja de querer no nos duela. Por lo mismo, consultamos con cuatro mujeres que han vivido un episodio de éstos en su vida y a partir de sus experiencias les contamos cómo superar la declaración Ya no siento lo de antes.
¿CÓMO DESCUBRIRLO?
No siempre tiene que decirnos con palabras que ya no nos quiere. Hay ciertas actitudes que comienzan a delatar que lo que el otro sentía se acabó.
- “Lo primero que notas es la lejanía física, los cariños, los abrazos y hasta tomarse las manos se va haciendo más esporádico, aunque las relaciones sexuales se mantengan de manera normal”
- “Los apelativos cariñosos también se comienzan a dejar de usar, ya no te llama tanto, no se interesa mucho por tu día, su presencia se hace muy lejana. Cuando detectas todas esas señales y le añades el hecho de sentirte sola, es el momento de comenzar a pensar en uno y plantearse hasta dónde se puede soportar, qué es lo que deseamos de una pareja”.
¿Y QUÉ HACER ENTONCES?
- “El proceso es a veces bien largo, pero sirve para reflexionar sobre lo que se espera del otro. Yo creo que en esa situación está sumamen te justificado el ser individualista, hablar con nuestra pareja, darle (sí se desea) ciertos plazos y sí nada cambia, terminar la relación, así de simple”.
TIEMPO, VALENTÍA…
Cinco aspectos resultaron fundamentales para nuestras entrevista das, quienes a partir de sus experiencias nos revelaron cuáles son las claves para superar una ruptura que no queríamos.
1.-¡VALENTÍA!
Es uno de los puntos más relevantes. No hay que pensar que porque una persona te dejó de querer nadie te va a volver a querer.
“Creo que todo pasa por algo. Es muy probable que, más adelante, nuestro camino se cruce con la persona que verdaderamente sea la indicada para compartir nuestra vida, pero si nunca nos atrevemos a terminar una relación insana esta persona nunca tendrá la oportuni dad de aparecer”.
2.-¡AUTOESTIMA!
Al saber que ya no se nos quiere, recibimos un profundo golpe al amor propio y nuestra confianza. Por eso, levantar nuestra autoestima se hace imprescindible.
“Tienes que preocuparte de verte bien, salir con otras personas y valorarte”.
Querernos nosotras pasa a ser fundamental, por lo que atrévete a regalonearte.
3.-¡RECUERDA QUE HAY ALGUIÉN MEJOR!
Convencerse que no era el hombre para nosotras es sin duda básico. Positivamente, pensar que tu pareja no ha llegado aún.
4.-¡TÓMATE TÚ TIEMPO!
No por querer que el sentimiento que nos dañó pase rápido, va a ser así. El tiempo finalmente todo lo cura, incluso el ego.
“Se vive un verdadero duelo, que puede durar mucho o poco dependiendo de la persona, de su autoestima, de lo enamorada que está y de su experiencia de vida anterior en cuanto a relaciones de pareja… No hay una receta. El dolor sólo hay que vivirlo, tratando de comprender que el hecho de que tu pareja te haya dejado de amar, no significa que eres una persona no querible… Ahora, para comprender eso, se necesita tiempo y un trabajo interno bastante duro”.
5.-¡UN CLAVO SE ¿SACA CON OTRO?!
No siempre, pero sí nos ayuda a mejorar nuestra autoestima el saber que si bien alguien nos dejó, hay otro que podría llegar a querernos y recordarnos cuánto valemos. Claro que debes tomar las cosas con calma y no pretendas arrojarte en una nueva relación si todavía no has sanado de la anterior.
Y después qué?
Después de un fracaso amoroso es normal que a las personas les resulte difícil volver a confiar en una relación, sin embargo, no hay que irse a los extremos, pues con tomar conciencia y conocerse a sí mismos basta para eliminar las probabilidades de una nueva equivocación.
Hay quienes se dan una segunda oportunidad, una tercera y una cuarta con el fin de alejar la soledad de su vida y, por el contrario, también están quienes se toman el tiempo de evaluar cada aspecto de la posible relación antes de volverse a enamorar. Cuando suceden casos como éste, la mujer tiene que ver cómo es que ella hace el compromiso con la nueva relación, pues hay veces que se da una confianza muy repentina y también al revés, chicas que viven con el miedo de que les vuelva a suceder.
Lo más recomendable, después de un fracaso amoroso fuerte, como sucede cuando existe un compromiso que se rompe, es darse un tiempo para entenderlo y asimilarlo y así poder volver a relacionarse con alguien, una vez curada la herida.
En los últimos años, los casos de rupturas amorosas al pie del altar se han multiplicado. “Ahora es más frecuente que se den las relaciones de noviazgo intensas y rápidas y esto propicia este tipo de problemas, pues se comprometen parejas que aún no tienen bien cimentadas sus bases”. Y es que a lo mejor el deslumbre hace que se sientan el uno para el otro para luego descubrir, en muchos casos, que no eran tan compatibles como para pasar el resto de su vida juntos.
“El que rápidamente anden con una persona nueva tiene que ver con la necesidad de volver a tener otra pareja para no quedarse solos, pues a muchas mujeres y hombres les aterra la soledad”. Sin embargo, no todos los casos siguen este patrón, pues hay mujeres a las que el fracaso les duele tanto, que tardan mucho en superarlo, y mientras tanto van por la vida dudando de cualquier posible candidato a ocupar su corazón. “El desconfiar, a la larga, da mejores resultados que el ser demasiado confiada”, explican los psicólogos.
“Y es que al desconfiar se hace un análisis mucho más profundo y se evalúan todos los aspectos de la posible relación, lo cual hace que se reflexione más”. Aunque es que como todo, no hay nada como un equilibrio entre la duda y la confianza para que lleven a una aceptación de un nuevo compromiso, en caso de que las dos partes involucradas se sientan preparadas para ello; y el estar preparada para un compromiso, sea la primera, la segunda o la tercera vez, requiere de un total convencimiento.
Si ya tuviste un fracaso amoroso que terminó en la ruptura de un compromiso, o dos, o tres, entonces, posiblemente tengas un problema que no has atendido y debes resolverlo, antes de enrolarte con alguien nuevo que posiblemente pueda ser el hombre de tu vida. De que resuelvas tus conflictos dependerá el éxito de cualquier nuevo proyecto que emprendas, sobre todo en el terreno amoroso.
Existe el Amor Verdadero?
La mayoría de nosotras, las mujeres, desea que los hombres con los que nos relacionamos nos amen y quieran tal como somos.
El deseo de nuestros corazones es dar y recibir el amor del ser amado, incluso si éste discrepa con lo que hacemos o decimos. Sin dudas sería maravilloso tener este tipo de relación con la gente, pero para lograrlo cometemos el error más común: no nos comportamos como somos.
Llegar al amor perfecto podría ser posible, siempre y cuando logremos tener esta relación con nosotras mismas, antes de comenzar a construir algo.
Una de las razones por las que a muchas de las mujeres les resulta difícil amar, es porque previamente no se aman a sí mismas. Es duro reconocer que somos imperfectas, y aceptar además que esa imperfección se evidencie ante quien nos ama.
La verdad es que la perfección no existe para nadie, y que el amor que alguien pueda sentir por nostras ya nos hace perfectas, aún con todos nuestros errores. Sabiendo esto, es muy probable no sólo que nos amen más, sino que también comencemos nostras a amar genuinamente a los demás, con todos sus errores.
Aquí están las tres formas de tener un mayor amor por nostras mismas:
1. Escuche sus palabras y sus pensamientos. ¿Por qué razón? Porque ellos determinarán sus acciones.
Una de las cosas que más ayuda a escuchar los propios pensamientos es escribir un diario. No es necesario que usted también lo haga, pero sí que registre varias de sus reflexiones. En vez de usar un cuaderno grande, puede utilizar un pequeño anotador, que puede guardar en su monedero o bolsillo, para tener un acceso fácil en el momento en que sus pensamientos surjan (de hecho, si no anota inmediatamente sus ideas y reflexiones, le será difícil recordarlas más adelante, o por lo menos con el mismo grado de claridad).
Pero cualquiera sea el método, lo importante es que usted anote sus pensamientos, para saber qué desea su corazón.
2. Sea honesta con usted misma y preste atención a todas sus acciones. Las acciones hablan más que las palabras, y siempre dicen la verdad.
¿Qué dicen sus acciones sobre usted? ¿Si usted dice que ama su trabajo, pero sus acciones dicen lo contrario (llega tarde, se enoja con sus compañeros, etc.), ¿cuál cree que es la verdad, sus palabras o sus acciones?
Por otra parte, si usted dice que no es buena en cierto trabajo, pero sus acciones dicen otra cosa… ¿Cuál es la verdad?
Usted puede utilizar esta metodología para cosas mucho más trascendentes en su vida. Siendo honesta con usted misma, o basándose en sus acciones, podrá saber la verdad sobre sus deseos y objetivos.
3. Tómese un tiempo durante el día para escuchar su voz interna. Aléjese de todo el ruido que hay alrededor suyo, y enfóquese profundamente dentro de usted misma. La respiración profunda durante un tiempo prolongado le ayudará a esto.
Ama con todos tus sentidos
Estudios recientes afirman que la pasión viene de todos los sentidos, dar y recibir mayor placer hará despertar tu deseo.
La sensualidad es mucho más rica y excitante si la despertamos y percibimos no sólo con la vista y el tacto, sino con todo el cuerpo, también con el olfato, el oído y el gusto, haciendo vibrar cada una de nuestras terminales nerviosas y trasmitiéndolo al cerebro, nuestra mayor zona erógena.
Una de las más conocidas frases sobre el amor dice: “cinco sentidos tenemos, cinco sentidos usamos, cinco sentidos perdemos cuando nos enamoramos”. Pero en lugar de perderlos al enamorarte, te proponemos poner todo el potencial de tus órganos sensoriales al servicio del amor. No en vano el Tantra, el milenario arte oriental de la energía del amor, incluye entre sus guías un ritual de los cinco sentidos.
Sensualidad en todas partes
Cada uno de los sentidos cumple una función diferente y capta diferentes estímulos, aunque en ciertos casos están conectados. El tacto te permite sentir la textura y temperatura de sus manos. El olfato te deja percibir su masculino aroma, el gusto el sabor de su piel, la vista todo lo que los rodea y el oído captar la música sensual.
Estas investigaciones recientes confirman que la sensualidad proviene de todos los sentidos. Saber cómo sacarle partido a todos los sentidos y aprovecharlos para dar y recibir placer es una de las valiosas claves para despertar el deseo y mantenerlo:
El perfume del sex appeal
Investigadores de la Universidad de Cardiff en el Reino Unido aseguran que han descubierto uno de los secretos de la atracción masculina en una sustancia de una variedad de peces. Los expertos estudiaron a cientos de pequeños peces espinosos y descubrieron que algunos machos producen unos fragmentos de proteína llamados péptidos, que las hembras huelen para determinar cuáles son los machos de mejor calidad. Los investigadores usaron esos péptidos para crear un perfume, que untaron en algunos peces machos. Las hembras no pudieron resistir los encantos de los peces “perfumados” pese a haberlos rechazado antes por su deficiencias naturales. Los expertos creen que los resultados de sus estudios pueden aplicarse a otras especies, porque los vertebrados tienen el mismo tipo de sistema inmunológico, aunque los experimentos en humanos podrían ser más complejos y habría que desarrollar un perfume para cada persona, lo cual resulta muy costoso.
Del olfato a la fertilidad
De acuerdo a un estudio de la Universidad Charles en Praga, el olor de las mujeres puede hacernos más atractivas o repelentes ante los hombres según el momento del mes, es decir, cuando una mujer está en el momento más fértil del ciclo menstrual, el olor de su axila es suave, pero cuando tiene la menstruación y no está lista para quedar embarazada, ese olor es agudo y repulsivo. Los investigadores estudiaron a doce mujeres que tuvieron que usar almohadillas en las axilas 24 horas al día, y además tuvieron que dejar de usar desodorantes y hormonas anticonceptivas, y abstenerse de ingerir ciertos tipos de alimentos. Las almohadillas fueron presentadas a 42 hombres que las olieron y calificaron según su nivel de atracción.
Las melodías y la alcoba
Según un estudio psicológico de la Universidad McGill de Montreal, Canadá, la música estimula las mismas regiones cerebrales que los impulsos sexuales, y las regiones del cerebro que tienen un papel decisivo en la elaboración de la música son las mismas activadas durante el orgasmo. Los científicos registraron la actividad eléctrica cerebral de 10 músicos de ambos sexos, quienes escogieron una melodía sin letra que les produjera “escalofríos de emoción”. Se constató que mientras escuchaban la música elegida por ellos, se activaban las regiones cerebrales donde se localizan las emociones que inducen a la euforia.
El poder de una voz seductora
Según una investigación de la Universidad británica de St. Andrews, cuando las mujeres están en su período fértil, prefieren sobre todo a los hombres con tonos de voz graves y profundos, antes que suaves y agudos. Esta preferencia por las voces más masculinas se debe a que las perciben como indicadores de buena salud y mayores posibilidades de éxito reproductivo. Los investigadores descubrieron que cuando las mujeres no están en la fase fértil, se inclinan por voces un poco más agudas que son interpretadas como una señal de hombres más cariñosos y más proclives a estar en una relación de largo plazo. También hallaron que las mujeres atractivas no cambian su preferencia según la etapa del ciclo menstrual, quizá porque les resulta más fácil establecer relaciones estables con hombres de voz grave, un indicador de altos niveles de testosterona.
Sexo y gastronomía
Según la última encuesta de la Asociación Española para la Salud Sexual, la cena romántica es el prólogo preferido de los europeos para sus relaciones sexuales, y más de la mitad de ellos ha invitado a su pareja a cenar con este fin. Según el sexólogo y gastrónomo Ángel Ruiz Ejarque, “disfrutar de una cena romántica puede establecer un marco ideal para crear la complicidad necesaria e iniciar una posterior relación sexual plena sin ansiedad, lo que deriva en una mejor disposición para los preliminares”. Desde la antigüedad, muchas comidas han sido usadas o mitificadas por sus propiedades para aumentar la capacidad sexual. Casi una cuarta parte de los encuestados cree en los atributos afrodisíacos de ciertos alimentos, principalmente los mariscos, el chocolate y la canela.
La ecuación perfecta!!!
Más allá del humor y de los mitos, de los estereotipos masculinos y femeninos y de las fórmulas mágicas de la felicidad, hay algunos aspectos en común, que tanto hombres como mujeres parecemos necesitar pese a nuestras tan mentadas diferencias, y que, más allá del género al que pertenezcamos, no podemos sentirnos exentos a la hora de buscar la felicidad, y que sólo una buena relación de pareja puede ofrecernos.
Desde el punto de vista de la protección, ya sea un buen abrazo a la hora de dormir hasta consolarnos si tuvimos un mal día en el trabajo, sólo aquel que nos ama sabe cómo hacernos sentir seguros. Si de proyectos se trata, desde viajar por todo el mundo, comprar una casa en el campo o tener un hijo, sabemos que con él o ella, eso es posible. Saber que alguien nos espera hace más liviano cualquier contratiempo y le quita importancia a los problemas: el tan mentado “compartir”.
Dialogar, intercambiar opiniones y sueños es un excelente estímulo para emprender cada día con energía y optimismo. Ofrecernos seguridad mutua, mostrar que sólo tenemos ojos para el otro, valorar todo aquello que la pareja nos puede brindar, y sobre todo…mucho romance, parecen integrar la fórmula perfecta.
Porque, sin duda el amor “nos puede” a todos, y nada mejor que un sentimiento sincero para “hacernos volar”. Porque además, según dicen los sexólogos más célebres –a excepción de Dr. Pito Cotorriere- no hay mejor afrodisíaco que el amor, y éste parece ser, para todos, la clave de la felicidad
Permanecer abiertos al amor
El último párrafo es divino!!
Había una vez un muchacho, el primero en todo; mejor atleta, mejor estudiante, pero nunca supo si era buen hijo, un buen compañero, un buen amigo o un buen novio. En un día de depresión el muchacho se dejó morir, cuando iba camino al cielo se encontró con un ángel y este le preguntó:
- ¿Por qué lo hiciste si sabías que todos te querían?
El muchacho respondió:
- Hay veces que vale más una sola palabra de consuelo que todo lo que se siente. En todo el tiempo de mi vida, nunca escuché: Estoy orgulloso de ti, gracias por ser mi amigo, ni siquiera un “te quiero” de la persona que más amé.
El ángel se quedó pensativo y el muchacho agregó:
- ¿Y sabes qué es lo que más duele?
El ángel triste le preguntó:
- ¿Qué?
Y el muchacho le respondió:
- ¡Que todavía espero escucharlo algún día!
El ángel abrazó al muchacho y le dijo:
- No te preocupes, pronto conocerás a la única persona que siempre te dijo al oído que te amaba, pero que tú nunca escuchaste.
Existen momentos en los que nos gustaría mucho ayudar a quienes amamos, pero no podemos hacer nada: o las circunstancias no permiten que nos aproximemos, o la persona permanece cerrada ante cualquier gesto de solidaridad y apoyo. Entonces, sólo nos resta el amor.
En los momentos en que todo es inútil, aún podemos amar, sin esperar recompensas, o agradecimientos. Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor empieza a transformar el universo que nos rodea. Como dice Henry Drummond: “El tiempo no transforma al hombre. El poder de la voluntad no transforma al hombre. Lo transforma el amor”.
Leí en un diario, el caso de una criatura que fue brutalmente golpeada por sus padres. Como resultado, su cuerpo perdió la capacidad de movimiento y además quedó sin habla. Internada en el hospital, fue cuidada por una enfermera que le decía diariamente “yo te quiero”. Aunque los médicos sostenían que no conseguía escucharla y que sus esfuerzos eran inútiles, la enfermera continuaba repitiendo “Yo te quiero, no lo olvides”. Tres semanas después, la criatura había recuperado sus movimientos. Cuatro semanas después, volvía a hablar y a sonreír. La enfermera nunca concedió entrevistas, pero queda aquí el registro, para que no olvidemos nunca que el amor cura.
El amor transforma, el amor cura. Pero a veces el amor construye trampas mortales, y termina destruyendo a la persona que decidió entregarse por completo. ¿Qué sentimiento complejo es éste que en el fondo, es la única razón para continuar vivos, luchando, y procurando mejorar? Sería una irresponsabilidad intentar definirlo porque, como todo el resto de los seres humanos, yo solamente consigo sentirlo.
Se escriben miles de libros, se estrenan obras teatrales, se producen películas, se crean poesías, se tallan esculturas basadas en el amor, pero a pesar de ello, todo lo que el artista puede transmitir es la idea de un sentimiento, pero no el sentimiento en sí mismo. No obstante, aprendí que este sentimiento está presente en las pequeñas cosas y se manifiesta en la más insignificante de las actitudes que tomamos; por lo tanto es necesario tener el amor siempre en mente cuando actuamos o dejamos de actuar.
Coger el teléfono y decir la palabra de cariño que postergamos.
Abrir la puerta y dejar entrar a quien necesita nuestra ayuda.
Pedir perdón por un error que cometimos y que no nos deja en paz.
Exigir un derecho que tenemos.
Ir a la floristería más a menudo que al joyero.
Poner la música bien alta cuando la persona amada está lejos, pero bajar su volumen cuando se halla cerca.
Saber decir “sí” y “no”, porque el amor lidia con todas las energías del hombre.
Descubrir un deporte que pueda ser practicado por ambos.
No seguir ninguna receta, ni siquiera las contenidas en este párrafo, porque el amor requiere creatividad.
Y cuando nada de eso sea posible, cuando lo que resta son momentos en que la soledad parece destruir toda la belleza, la única manera de resistir es continuar abiertos al amor.